09 de abril de 2018
09.04.2018

Empapela una cabina en Avilés para mostrar su enfado con una orden de alejamiento

I. G. V., que tiene prohibido acercarse a 500 metros de una mujer que le acusa de agresión, cuelga en el mobiliario urbano del Carbayedo un alegato de su inocencia

09.04.2018 | 18:17
Un hombre pasa junto a la cabina empapelada con el auto judicial y el alegato del denunciado.

La imposición por orden judicial de la prohibición de aproximarse a menos de 500 metros de su expareja, su domicilio o su centro de trabajo no parece haber sentado muy bien a un avilesino que responde a las iniciales I. G. V., quien ni corto ni perezoso ha decidido difundir el auto del juez valiéndose para ello de la mampara de una cabina telefónica de la calle Jiménez Díaz del Carbayedo.

El sentido de la peculiar "publicación" de un auto de esta naturaleza no es otro que clamar justicia, según el texto manuscrito que acompaña al escrito judicial y en el que el condenado a guardar distancia de la mujer con la que convivió proclama su inocencia.

I. G. V., que se identifica por su nombre completo e incluso aporta el número de su DNI en la comunicación que colgó en la cabina telefónica, asegura que el embrollo judicial en el que se vio envuelto le ha causado depresión y que no concilia el sueño. Proclama en todo momento su inocencia en cuanto al hecho de haber causado lesiones físicas a su expareja, a la que, no obstante, admite haber "levantado la voz" en ocasiones. Así mismo, esta persona se muestra crítica con la labor de los policías, el personal sanitario y los funcionarios de Justicia "que se han inventado toda esta historia".

El juez titular de la sala especializada en violencia de género de Avilés tomó en consideración la denuncia por lesiones que presentó ante la Policía la expareja de I. G. V., y que iba acompañada de un parte médico "compatible con la acción violenta descrita por la mujer". En concreto, la presunta maltratada presentaba en el momento de la valoración médica una contusión en la cara anterior del brazo derecho.

El magistrado, en aplicación de la doctrina jurídica sobre violencia machista, decidió prohibir el acercamiento de I. G. V. a su expareja en los términos antes descritos mientras se sustancie el procedimiento, además de vetarle la comunicación con la denunciante por cualquier medio, incluidas las redes sociales. La Policía Nacional ha calificado el riesgo para la mujer como "bajo".

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