04 de mayo de 2018
04.05.2018

La caída de la natalidad desertiza los colegios del sur de Avilés

El envejecimiento de barrios como Llaranes, La Luz y Villalegre desploma el número de solicitudes de ingreso en las escuelas

04.05.2018 | 03:44
Alumnos, en una clase del colegio público de Llaranes.

Los barrios de la zona sur de Avilés son los más castigados por la baja natalidad, a juzgar por las matriculaciones de alumnos de tres años en las escuelas de La Espina y Llaranes, principalmente, pero también en La Luz y Villalegre. Lo explica Yolanda Molero, director del Apolinar Hevia: "La población está envejecida, en Llaranes y La Espina, en las casas de Ensidesa, la mayoría es gente mayor; también hay muchas vacías".

La jefa de estudios del colegio de Llaranes, Silvia Fernández, destaca la baja natalidad del barrio: "Se mantendrán las unidades aunque tenemos menos solicitudes de niños que en años anteriores; hay familias que suelen esperar a escolarizar a los niños con cuatro años".

En el Poeta Juan Ochoa de La Luz, otro tanto de lo mismo, tan solo se recibieron veinte solicitudes, una cifra que choca con las de años anteriores, cuando llegaron a registrarse hasta 32. En Villalegre, una portavoz del centro destacó que el barrio ha sufrido un cambio notable en los últimos años con la pérdida de población joven; la cifra de solicitantes desciende en dos pequeños. O sea, el problema persiste. "La mayoría de las parejas jóvenes tiene hijos, pero ya están en el instituto o en la Universidad", destacan desde el centro público de Villalegre.

El director del colegio concertado Santo Tomás, Javier Bueno, señaló que la pérdida de alumnos "no es una mala noticia para la educación, sino para toda la sociedad; es malo para las peluquerías, para la renovación generacional de los ingenieros o los barrenderos... para todos". Este centro recibió 11 solicitudes, una cifra menor a la registrada el pasado año por estas fechas. Bueno indicó además que Avilés cuenta con los mismos colegios desde los años ochenta. "En todos los colegios de Avilés, públicos y concertados, hay mucha calidad", añadió.

El San Fernando, otro colegio concertado, vuelve a tener más solicitudes que plazas ofertadas. El centro tendrá que baremar; es decir, sortear las plazas disponibles (una centena) entre las peticiones de ingreso recibidas. Llama la atención además que el colegio público con más alumnos de Avilés, El Quirinal, no haya cubierto las 75 vacantes ofertadas y se tenga que conformar con 52 solicitudes. Es la primera vez que ese centro evita baremar. Además, el Marcelo Gago, ubicado en el barrio de La Magdalena, ha conseguido contar con un aula específica de tres años cuando este curso la había fusionado con la de cuatro años. El Paula Frassinetti, por su parte, cubrirá también las plazas ofertadas mientras que el colegio público de Versalles puede que pierda un aula de tres años por falta de alumnos.

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