04 de junio de 2018
04.06.2018

Muere el excuponero castrillonense herido grave durante una brutal paliza

El Ayuntamiento se hace cargo de los gastos del entierro de Aladino López, que se hallaba ingresado en una residencia geriátrica de Corvera

04.06.2018 | 14:42
Aladino López.

El exvendedor de cupones Aladino López, de 57 años, vecino de Castrillón, ha muerto en la residencia geriátrica de Corvera donde había sido ingresado para hacer más llevadera la convalecencia de las heridas y daños que le causó una brutal paliza recibida el día 2 de enero y a consecuencia de la cual hubo de ser hospitalizado en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA).

La vida de Aladino López pasó a estar en peligro en la madrugada del miércoles 3 de enero cuando un joven de 18 años le atacó a la puerta de una panadería de la calle Pablo Iglesias de Piedras Blancas. Las graves consecuencias de la agresión llevaron a los médicos del HUCA, donde quedó ingresado, a inducirle un coma. El agresor le reventó a golpes los huesos de la cara y después le dejó tirado a unos pocos metros de una panadería de la calle de Pablo Iglesias de la capital de Castrillón, a donde la víctima había entrado a comprar bollos para reponer energías después de una noche de fiesta.

El agresor del excuponero fue detenido por agentes de la Guardia Civil el día previo a Reyes tras analizar las cámaras del centro de la capital castrillonense. Y es que el autor de la bestial paliza había desaparecido después de dejar tirado en el suelo a su víctima y estuvo tres días en busca y captura. El hombre al que se le acusa de haber dado la paliza a Aladino López resultó ser A. G. G., de 18 años, vecino de Piedras Blancas.

Testigos de lo ocurrido aseguraron en su momento que el atacante actuó "gratuita y despiadadamente", llegando a dar patadas durante varios minutos al ya entonces indefenso excuponero, que yacía en el suelo. El juez decretó orden de prisión para el joven, que sigue recluido en la penitenciaria asturiana. La muerte, ahora, de Aladino López podría influir en la calificación delictiva definitiva de la acusación que se haga contra A G. G. cuando sea juzgado por los hechos de los que presuntamente es autor.

Aladino López era un hombre muy conocido en Castrillón, sobremanera, por su pasado como vendedor de cupones de la Once en varias localidades del concejo y el aeropuerto. La imposibilidad de la familia de asumir los gastos de las exequias fúnebres ha llevado al Ayuntamiento de Castrillón a asumir esa gestión y correr con los gastos fúnebres. La previsión es que el entierro sea mañana, martes.

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