01 de julio de 2018
01.07.2018

Arcelor desiste de la regulación de empleo que anunció por la inundación de la acería

La compañía reprograma la actividad y las vacaciones en las diferentes líneas para ajustar la producción y refuerza los turnos de mantenimiento

01.07.2018 | 01:23
El sótano de la acería LD-III, inundado por la riada del arroyo Las Llongas.

El desbordamiento del arroyo Las Llongas a su paso por las inmediaciones de la acería de Avilés de la empresa Arcelor -el pasado lunes día 11- sigue coleando. La multinacional angloindia ha replanificado las paradas programadas en los talleres aguas abajo -es decir, los de producto terminado- y de este modo cree posible no tener que aplicar el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que anunció en los días siguientes a la inundación y consiguiente parada de la actividad productiva en la acería de Tabaza.

Durante los diez días en los en que la acería no pudo sacar la producción adelante, el tren de bandas en caliente (TBC) y las líneas de hojalata y galvanizado no detuvieron su trabajo, aunque sí disminuyeron sus respectivas potencias de trabajo para acompasarlas a la parada de la instalación que las surte de acero para laminar. Una vez recuperada la normalidad en el corazón de la fábrica, en la LD-III (el pasado día 20), la dirección regional de Arcelor ha decidido cambiar las fechas previstas para las paradas técnicas programadas con el fin de reajustar todas las ruedas del mecanismo de la producción de acero en el Principado. La acería provee de acero a las instalaciones que, aguas abajo, transforman esa materia prima en productos semiacabados o directamente listos para entregar a los clientes; es decir, hay una dependencia entre las diferentes piezas del entramado siderúrgico.

En consecuencia, la empresa no prevé activar el ERE que está en "stand by" hasta finales de año. Los trabajadores de producción de los talleres afectados disfrutarán de sus vacaciones, días compensatorios, cursos de formación o exámenes médicos. Los de mantenimiento, sin embargo, incrementarán su jornada de manera subrayada. Las auxiliares también envían a sus eventuales a apoyar las reparaciones y ajustes necesarios para continuar la producción al nivel acostumbrado. Y es que, aunque la acería ha reencendido sus dos máquinas de colada continua después de los días catastróficos, esto no significa la producción haya alcanzado el 100 por ciento de manera inmediata.

La empresa considera que las inundaciones de la madrugada del día 11 fueron un suceso causado por las lluvias torrenciales. Como consecuencia de ellas, el arroyo Las Llongas no pudo soportar un incremento del cauce tan súbito y se salió de su cauce. Por esta razón, va a dirigir una reclamación al Consorcio de Compensación de Seguros, que es un instrumento al servicio del sector asegurador adscrito al Ministerio de Economía y Empresa. Da cobertura de los riesgos extraordinarios, que es lo que Arcelor considera que sufrió esos días pasados.

El cálculo de las pérdidas continúa en las mesas de los ejecutivos de la compañía. Según ha podido saber este periódico, los días de parada pueden ser recuperados a lo largo del año "con cierta facilidad". De la acería salen 40 coladas, cada una de ellas de alrededor de 300 toneladas. Esta cifra, sin embargo, no es uniforme. En días previos a la riada, los récords diarios habían sido constantes: hay jornadas en que se supera y otros en los que no se alcanza. La empresa trabaja sobre la hipótesis de que los días catastróficos sólo hayan sido un paréntesis en el proceso productivo ya normalizado.

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