11 de julio de 2018
11.07.2018
 

La nueva organización de las parroquias obliga "a cambiar la forma de trabajo"

Los sacerdotes recién nombrados ocuparán sus cargos tras la fiesta de la Santina "Aún no conozco Versalles", confiesa David Cuenca, que reside en Valencia

11.07.2018 | 03:16

Las parroquias ya no son la demarcación mínima de la iglesia en Asturias. O, al menos, están dejando hueco a las unidades pastorales (Upa), es decir, a la labor coordinada de varios templos bajo la dirección de un único sacerdote. "Son nuevos planteamientos de trabajo", señaló ayer José María Murias, el cura de Llaranes y, a partir de la Santina, también de El Pozón, la iglesia que históricamente dirigía Alfredo Cueto, ahora jubilado por enfermedad. "Santa Bárbara y Santa Teresa a partir de ese momento formarán una unidad pastoral, pero esto no quiere decir que una parroquia se diluya en la otra; lo que vamos a hacer es compartir el trabajo", recalcó Murias. Esta labor, de hecho, la compartirá con Alfonso Abel Vázquez, que será coadjutor. "Fue diácono en Llaranes y conoce de sobra a la gente de estos barrios", destacó Murias.

La Upa de Llaranes-El Pozón es la más reciente de las vinculadas al concejo de Avilés. En Luanco, se crea una nueva (sumará a la iglesia de la capital gozoniega, la de Bañugues). Esta Upa la dirigirá Alejandro Rodríguez Catalina, que se encuentra actualmente en Benin, en las misiones. Cipriano Díaz se jubila y Andrés Atampiz pasará a ser vicario de Villaviciosa, dado que Jorge Cabal será el vicario de Oriente.

José María Cantera será el párroco de San Martín de Podes y Vioño, dos parroquias nuevas -hasta ahora bajo la dirección de Atampiz- a las que suma: San Martín de Cardo, San Pedro Navarro, San Jorge de Manzaneda, todas ellas bajo el manto de la unidad pastoral de Santa Leocadia de Laviana. "Me limito a obedecer a mi obispo", aseguró ayer.

Vicente Pañeda, el párroco de Piedras Blancas, tomará oficialmente la dirección de Quiloño y de Pillarno. "Aunque vengo atendiéndolas desde febrero pasado", señaló. "Me parece que es el modo normal de organizar el trabajo con los seglares. Pillarno y Quiloño son dos pequeñas parroquias, pero están llenas de gente muy buena", destacó el también arcipreste. El Arzobispo ha hecho efectivo el nombramiento de Adolfo Manuel Álvarez como vicario de Pañeda. "Principalmente, atenderá a los enfermos del Hospital San Agustín y trabajaremos juntos en las otras parroquias", que por el momento no estarán cubiertas por el manto de una unidad pastoral específica.

El nuevo en el arciprestazgo (aparte de Rodríguez Catalina) es David Cuenca, que será el responsable de la unidad pastoral de San Agustín-La Magdalena-Versalles y Villa. Cuenca sustituye a Alfonso Abel Vázquez, que colaborará con Murias. "La verdad es que algo me han dicho de mi nuevo destino, pero todavía no lo conozco", confesó Cuenca, que reside en Valencia y que tiene previsto trasladarse a Avilés a mediados de agosto.

Algo parecido le sucede a Constantino Bada, que es el coordinador de Teología del Seminario. "Hasta ahora estuve en San Andrés de los Tacones, Poago y Monteana. Aceptar estos cambios tiene un doble sentimiento: ilusión y tristeza. Llevaba 9 años", sentenció el nuevo responsable de la unidad pastoral más veterana en el arciprestazgo: Trasona, Solís, Cancienes y Los Campos. "Lo más seguro es que viva en Trasona, una parroquia que conozco bien: nací en Cardo", destacó el sacerdote.

Los otros cambios se relacionan con el nombramiento de Javier García-Cuevas, como vicario de Sabugo, y con la incorporación de La Carriona a la unidad pastoral que dirige Francisco Javier Panizo.

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