24 de agosto de 2018
24.08.2018

Manu Barrera se hace gigante en su despedida: "Marchó un angelín", lloran en Soto del Barco

Una multitud arropa a la familia del niño que plantó cara a la leucemia y en cuya memoria se vistieron camisetas del colectivo "Deporte vs. cáncer infantil"

24.08.2018 | 01:57
Entrada del féretro en la iglesia con la plaza de la iglesia llena para apoyar a la familia de Manu Barrera.

Soto del Barco enmudeció ayer para despedir al pequeño Manu Barrera, fallecido el pasado miércoles a los nueve años. Se escuchaba algún murmullo, pero mínimo. "Marchó un angelín", comentó una señora a la puerta de la iglesia de San Pedro. "Probitín", suspiró otra. Los lamentos pronto fueron sustituidos por el silencio más absoluto, un silencio que expresa la aflicción y el respeto de un pueblo a un niño muy querido y a su familia.

La plaza de Herminio de la Noval, situada frente al templo de San Pedro, estaba a rebosar de personas que querían apoyar a una familia rota por el dolor de perder a un hijo. A las puertas del templo se escuchaban los sollozos de la madre de Manu Barrera, Jéssica González, desolada; y más aún cuando se abrió la puerta trasera de la funeraria para sacar el blanco féretro. Manuel Barrera, el padre, estaba también destrozado; levantó el ataúd en compañía de su hermano y otros seres queridos y lo transportaron al interior del templo. Todo entre un silencio imponente.

A las puertas de la iglesia, muchos amigos de la familia hicieron caso a la petición expresa de los padres de Manu Barrera: no fueron de negro, portaron camisetas azules y naranjas con el logo de la asociación "Deporte vs. cáncer infantil" y el rostro del pequeño estampado. Una de las amigas de la familia introdujo en la iglesia el casco de soldado imperial de la "Guerra de las Galaxias" que tanto le gustaba usar al pequeño Manu Barrera. En las exequias estuvieron presentes miembros de la asociación "Legión 501" con camisetas del colectivo, que acompañó al niño durante el desfile celebrado el día 11 de agosto en La Arena, en la última edición de las actividades promovidas por "Deporte vs. Cáncer Infantil", tan solo diez antes del fallecimiento de Manu Barrera en el Hospital Universitario Central de Asturias, a donde su familia lo llevó al ver cómo "se apagaba" en su casa de Soto del Barco.

Hubo también quien portó en la solapa o en la camiseta un lazo anaranjado como símbolo de la batalla contra la leucemia, la enfermedad que marcó la vida del pequeño sotobarquense desde los 18 meses. La asociación fundada por los padres de Manu Barrera seguirá luchando contra el cáncer, pero ayer tocó guardar silencio.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Lo último Lo más leído