16 de septiembre de 2018
16.09.2018

Miranda sorprende a su párroco

Los fieles agradecen a José Manuel Feito su "generosidad y entrega" con una misa y una celebración multitudinaria cargada de emotividad

16.09.2018 | 02:04
José Manuel Feito, junto a Francisco Panizo, conversa con sor María Jesús y José María García en la sacristía de la iglesia de Miranda.

La de ayer por la tarde en Miranda fue una misa de acción de gracias por partida doble. La parroquia agradeció a José Manuel Feito su "generosidad y entrega" con una celebración multitudinaria, una sorpresa en la eucaristía para un sacerdote que es "ejemplo de valor y respeto". En Santo Domingo de Guzmán no cabía un alfiler. Para la celebración sabatina había preparada una sorpresa para Feito. Le tocó oficiar de improviso en una iglesia abarrotada de fieles agradecidos por sus 54 años de dedicación. Él, emocionado, tampoco cejó en agradecimientos: "Iría uno por uno dando un abrazo a todos".

La celebración se fraguó para celebrar "una hermosa historia que comenzó hace 60 años", tal como recoge la hoja parroquial que se repartió en el templo. Mientras en la iglesia los fieles aguardaban el comienzo de la misa papel en mano, en la sacristía Manuel Feito se enteraba de la que le habían preparado. "No llevo aquí 60, sino 54 años. El sábado 12 de septiembre de 1964 fue la primera vez que yo entré aquí", rectificaba con humor Feito ante el ahora párroco de Miranda, Francisco Panizo, sor María Jesús y el mirandino José María García. De primeras, Feito se lo tomó "como una encerrona". Pero sor María Jesús le dio un empujón: "Ya es hora de que se deje querer", le dijo. Y mientras el homenajeado calmaba los nervios iniciales, la hermana iba informando a los fieles. "Tenemos un poco nervioso a don José Manuel. Después de la misa tenemos preparado un gran vino español".

Feito, emocionado, celebró la misa, en la que también participó el arcipreste Vicente Pañeda. La homilía fue asunto de Panizo. "Para que no se te llene de vanidad el corazón, damos gracias a Dios por ti. Has entregado tu vida a este pueblo, vuestras vidas van indisolublemente unidas. Sigues dando tu amor y lo sigues recibiendo", se dirigió a su predecesor. "Queremos darte las gracias por tu generasidad, entrega, porque tu vida en Miranda ha sido y sigue siendo un ejemplo de convivencia y unión entre nosotros", leyó la mirandina Pilar Pozo. "Ando un poco mal de la sístole y la diástole, pero voy a seguir aquí hasta que Dios quiera", prometió el homenajeado.

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