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ÍÑIGO MARAÑÓN ZABALZA | Miembro de Médicos Sin Fronteras, ofrece hoy un coloquio en Avilés

"Una de las dificultades para combatir el ébola es la manipulación de los cadáveres"

"La población africana tiene miedo por culpa del virus, muchos se llevaban a los enfermos a un centro y salían en una bolsa"

Íñigo Marañón Zabalza.

Íñigo Marañón Zabalza. MARCOS LEÓN

El ciclo de difusión geográfica "Seguir con vida... en África", que organiza el Centro de Servicios Universitarios de Avilés, ofrece a las 19.30 horas de hoy la proyección del documental "Affliction", que aborda el brote de ébola que afectó a la zona occidental del continente en 2005. Será presentado por Íñigo Marañón Zabalza, miembro de Médicos sin Fronteras, que dirigirá un coloquio posterior.

- ¿El ébola sigue siendo una de las enfermedades más mortíferas para el ser humano?

-Es una de las enfermedades con la tasa de mortalidad más alta, aunque este aspecto ha ido cambiando. Desde los primeros brotes, en los que fallecían el 90% de los afectados, a las campañas sanitarias montadas a raíz de la epidemia de África Occidental, las mortalidades han disminuido bastante; aún así, sigue siendo muy letal.

- ¿Tiene cura?

-No la tiene. Aunque el propio cuerpo puede curarse, es tan grave que muchas personas mueren antes. El tratamiento que se utiliza está enfocado a mantener el paciente vivo mientras va curando la enfermedad, hay que sostenerlo mientras su sistema inmune aprende a vivir con ella.

- ¿Qué secuelas deja a quienes sobreviven al virus?

-Más que secuelas físicas, que pueden estar relacionadas con la visión, están las sociofamiliares, ya que los afectados han perdido en las epidemias a muchos familiares y además suelen tener problemas de estigma; es difícil su reintegración en la sociedad porque existe miedo a compartir la vida con ellos. Ha habido casos de personas que vuelven al pueblo y no los quieren, que han muertos sus familias, que han perdido el trabajo....

- La manipulación de los cadáveres supone un alto riesgo para la propagación del virus. ¿Se ha sensibilizado a la población para evitar amortajar y atender a los seres queridos?

-Entre las dificultades que existen para manejar las epidemias está la manipulación de los cadáveres, de alto riesgo porque cuando el enfermo muere es el momento de más contagio. En África, el cuidado de los cadáveres sigue, como en todas las sociedades, unos rituales de contacto físico, lo que hizo difícil de manejar durante la epidemia porque ha habido resistencia. Se estableció una comunicación con los líderes locales, religiosos, con las sociedades secretas y estructuras sociales para convencer de la necesidad de hacerlo de otra manera, al menos temporalmente; se empezaron a celebrar rituales de enterramiento seguros y dignos que las comunidades aceptaran.

- ¿Es cierto que por ciertos rumores, hay recelo a asistir a los centros de atención?

-Hay un miedo generalizado y a veces comprensible porque con una mortalidad tan alta se llevaban a los enfermos a un centro de atención y salían en una bolsa blanca. Ante esto es fácil que aparezca rumores como que meten a los vivos en esas bolsas o que se trafica con órganos. Por ello, en la actual epidemia del Congo, una de las estrategias que se aplican es que en los centros de tratamiento, los familiares puedan ver a través de muros transparentes a los pacientes.

- ¿Se pueden prevenir los brotes o epidemias?

-Es difícil prevenir la transmisión de la fauna salvaje a los humanos, aunque existe una vacuna que se aplica en anillo, a las personas que han estado en contacto con el afectado y tiene buenos resultados, aunque es experimental.

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