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Los cazadores quieren autogestionar el coto de Gozón para abatir más liebres

El Principado les permite cobrarse cuatro piezas cuando en el concejo hay "muchos ejemplares que causan daños en fincas", según Pedro Cuervo

El presidente de la asociación de cazadores de Gozón quiere que el Principado permita a la entidad gestionar directamente el coto. El problema es que el cupo que tienen para abatir liebres es de cuatro piezas en doce cacerías durante la presente campaña, una cifra que Pedro Cuervo Granda considera "muy baja", teniendo en cuenta que hasta ahora ya se han cobrado tres. "Nos tenían que dejar a nosotros gestionar el coto porque hay muchas liebres por el concejo que causan daños en fincas particulares", comenta Cuervo Granda.

El problema al que se enfrentan los cazadores de Gozón con las liebres es que la existencia en el concejo de estos animales podría acarrear pérdidas económicas para la asociación. "Si nos dejasen abatir por lo menos ocho piezas, quizá no tendríamos tantas quejas de los vecinos. A las liebres les da por comer 'fabes' y ya nos dijeron vecinos de Manzaneda que les habían causado daños en las fincas, como pasó con los de Casa Bartuelo", explica Cuervo Granda.

El presidente de la asociación gozoniega capea el temporal como puede y está continuamente negociando con los afectados para que no les denuncien por los daños que sufren por jabalíes y liebres. "Si nos piden indemnizaciones por daños vamos a tener que cerrar el coto. De momento vamos librando, pero ya nos amenazaron unos cuantos vecinos con denunciar", lamenta Cuervo Granda.

Solo seis miembros de la asociación de Gozón se dedican a abatir liebres los sábados, día reservado para este tipo de cacería. Pero también tocan otros palos. Los viernes hay batidas de jabalíes, y los jueves, domingos y festivos de arcea; además de las sueltas de faisán y perdiz que organizan esporádicamente.

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