10 de enero de 2019
10.01.2019

Alcoa plantea parar las cubas y la plantilla teme que sea "un cierre aplazado"

La multinacional propone hacer el apagado de forma ordenada para poder arrancar de nuevo en caso de que fructifique un proyecto inversor

10.01.2019 | 02:36

Gobierno y sindicatos pidieron a Alcoa en la reunión que se celebró el martes en el Ministerio de Industria que paralice el ERE de extinción para las plantas de Avilés y La Coruña para prolongar las negociaciones durante seis meses. La multinacional plantea ante esta petición parar las series de electrolisis (de donde sale el aluminio primario, puro), pero de forma ordenada y de tal manera que "queden en condiciones óptimas" con miras a que puedan arrancarse de nuevo en caso de que se formalice una inversión para sendas factorías. Lo que quiere la multinacional es el apagado y "dejarlas en mantenimiento durante un periodo de tiempo" para ser activadas de nuevo si en los próximos meses fructifica un proyecto inversor. Para llevar a cabo esta operación, inciden desde la firma, se necesita la cooperación de los trabajadores y esa negociación se ciñe a la mesa con los representantes de la plantilla. El periodo de consultas del ERE concluye en días, el próximo martes.

La fábrica de Avilés, con 317 puestos directos, cuenta con dos series de electrolisis con 145 y 144 cubas, respectivamente. El apagado de estas cubas puede realizarse de dos maneras: de forma abrupta, lo que conllevaría que el material se solidificara en su interior, o mediante una parada organizada. Esta segunda opción, con la que se evita que el metal se solidifique dentro de las cubas, es la que plantea la multinacional y permitiría ponerlas de nuevo en marcha con un coste menor que en el caso de una parada abrupta. En la actualidad, las series de electrolisis están en torno al 67% de producción, el resto llevan ya años paradas.

El Gobierno pide seis meses y Alcoa responde con una parada de las series de electrolisis que hay que negociar con los representantes de los trabajadores. Y el tiempo se esfuma. Había dos reuniones previstas para negociar el ERE de extinción para el martes y ayer. Ninguna se celebró. La primera, por las reuniones en el Ministerio de Industria tras la manifestación en La Castellana. La de ayer, se canceló tras convocar el Ministerio de Trabajo a Alcoa, un encuentro "de trabajo" del que ninguna de las partes ofreció información.

Así las cosas, quedan tres reuniones hasta que finalice el periodo de consultas. La primera está fijada para esta mañana (10.00 horas) y el resto para el lunes y el martes de la próxima semana, tras la marcha que partirá el sábado de la fábrica a las 11.00 horas y que concluirá con una concentración ante el Ayuntamiento de Avilés a las 12.00.

El comité de empresa de Avilés asegura no tener información alguna sobre la propuesta de Alcoa de parar las series de electrolisis, pero este planteamiento no gusta en absoluto a los representantes de los trabajadores. "Nadie nos transmite nada. Es cierto que necesitamos tiempo, el Gobierno pide seis meses para desarrollar el Estatuto de la industria electrointensiva y para buscar inversores, pero esto no se puede parar como si fuera una fábrica de helados. Apagar las series añadiría una dificultad añadida enorme para poder arrancar otra vez. Podría ser un cierre aplazado y no nos fiamos nada de Alcoa", apuntó el presidente del comité de empresa de la fábrica de Avilés, José Manuel Gómez de la Uz.

La multinacional insiste en que hay que negociar en el marco del ERE, y el comité añade: "Podemos hablar de todo, pero con garantías totales de volver a la actividad. Y eso requiere de inversiones por parte de Alcoa para poner a punto las series de electrolisis, con renovaciones y reparaciones. Si paran tal y como están ahora, no volverán a arrancar. No permitiremos que paren las series sin unas garantías totales de arranque".

El anuncio de Alcoa de parar las series de electrolisis no ha hecho más que acrecentar aún más la incertidumbre de los trabajadores, que se concentraron ayer de nuevo ante la factoría y quemaron neumáticos. "Lo que plantean es una muerte anunciada, es como anunciar el fin de la fabricación de aluminio en Avilés", señaló un trabajador de la aluminera. "Para mí es una tapadera. Quieren debilitar la fábrica, dejarla con la mitad con la plantilla y acabar con ella", apuntó otro. "Si cierran una de las series y mantienen la obra con aluminio puro para refundir en el horno de reciclado, todavía. Si no, se acabó", añadió.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook