29 de enero de 2019
29.01.2019

La Variante tendrá mayor control de Tráfico por el nuevo tope de 90 kilómetros por hora

Asturias se queda sin carreteras convencionales en las que poder circular a 100 por hora, una medida que busca reducir la accidentalidad

29.01.2019 | 02:59
Delia Losa, en el centro, entre responsables de la Guardia Civil y la Dirección General de Tráfico, con el capitán Mariano Revuelta, a la izquierda, y Raquel Casado.

La bajada del límite de velocidad a 90 kilómetros por hora es efectiva desde la pasada medianoche en los 459 kilómetros de carreteras del Principado en los que hasta ayer aún se podía ir a 100 por la existencia en las mismas de arcenes practicable de al menos 1,5 metro de ancho, como es el caso de la variante de Avilés. El total de la llamada "red secundaria" alcanza los 4.500 kilómetros de vías de única calzada, con un carril por cada sentido de circulación y sin separación física entre ambos. Para una mayor conciencia de la obligatoriedad de respetar el nuevo límite de velocidad, la Dirección General de Tráfico ampliará la vigilancia ordinaria en las vías afectadas por la medida y los radares instalados en esas carreteras también será adaptados a la nueva velocidad máxima.

La variante de Avilés acogió ayer el acto simbólico de sustitución de la última señal de 100 kilómetros por hora por otra de 90. Fueron testigos del cambio la delegada del Gobierno en el Principado, Celia Losa, y la jefa provincial de Tráfico, Raquel Casado. Las autoridades dieron cuenta de que, en cumplimiento de la instrucción estatal, durante enero se han sustituido las señales de límite de velocidad a 100 por hora por las nuevas, en total 31 señales con un coste de 6.000 euros.

El principal objetivo de la medida, según recalcó Raquel Casado, es "reducir la siniestralidad vial" y más en concreto cumplir el objetivo establecido en la Estrategia de Seguridad Vial 2011-2020 de bajar de 37 la tasa de fallecidos en accidente de tráfico por millón de habitantes. En Asturias, esa tasa fue de 37 en 2017.

La bajada de velocidad se lleva a cabo en aquellas vías donde se registra el mayor número de víctimas, según Casado "en torno al 75-80 por ciento de media en los últimos cinco años" y en las que "la velocidad es un factor concurrente". En 2018, fallecieron 29 personas en las carreteras secundarias de Asturias, siendo el tipo de accidente más frecuente la salida de la vía, que representa el 49 por ciento de los accidentes mortales, seguido de las colisiones frontales con el 18 por ciento. Muchos de esos accidentes, según Tráfico, están relacionados con pérdidas del control del vehículo debido a velocidades excesivas.

"Estamos poniendo en práctica una medida más por la mejora de seguridad vial y para reducir la cifra de fallecimientos. El año pasado, el 90 por ciento de los fallecimientos en las carreteras de Asturias lo fueron en vías convencionales, y en la mayoría de los casos por exceso de velocidad. Ahora cabe desear que los ciudadanos lo cumplamos respetando las señales de tráfico", señaló Losa.

Raquel Casado abundó en que el nuevo límite de velocidad "vendrá acompañado de una mayor presencia de controles de policía en las carreteras convencionales". A lo que añadió: "Y también trabajaremos con Fomento para mejorar la red secundaria, con el objetivo de bajar el número de fallecimientos".

Hasta la fecha, la fijación de límites de velocidad a 90 o 100 kilómetros por hora en las carreteras convencionales dependía de si la vía disponía de un arcén practicable de al menos 1,5 metros de ancho. Ese criterio fue anulado el 29 de diciembre pasado mediante un Real Decreto del Gobierno de Pedro Sánchez con el objetivo de rebajar la tasa de fallecidos por siniestros de tráfico; ahora prevalece el límite de 90 para todas las vías, a semejanza de la regulación circulatoria vigente en otros países europeos.

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