14 de marzo de 2019
14.03.2019

La mujer que denuncia represalias en el trabajo por su vida amorosa: "Sufrí insultos"

La empresa demandada defiende que sacó a la empleada del turno de su pareja por motivos organizativos y censura su "desbordante imaginación"

14.03.2019 | 02:43
La trabajadora que demandó a su empresa, vista de espaldas, y el laboralista Marco Antonio Iglesias.

El derecho que tiene toda empresa a organizar el trabajo de la forma que estime más conveniente frente al derecho de una trabajadora a conciliar su actividad laboral con la vida sentimental, máxime cuando su pareja es compañero de tajo. Este es, a grandes rasgos, el conflicto sobre el que deberá pronunciarse la titular del Juzgado de lo Social número 2 de Avilés, Ana Belén Díaz Arias, tras la vista oral celebrada ayer y en la que las partes expusieron dos versiones muy diferentes de un mismo hecho: el cambio de equipo de trabajo de una mujer, empleada indefinida de Limpiezas Plata que presta servicios como controladora de calidad de los parabrisas que fabrica Saint-Gobain en La Maruca.

La mujer, que se halla de baja médica, demandó a su empresa sobre la base de que la decisión de cambiarla de equipo de trabajo -comunicada en agosto de 2017- fue "una represalia" relacionada con el supuesto rechazo que generó entre algunos compañeros de trabajo el hecho de que ella iniciara una relación sentimental con otro empleado, en ese momento casado con la hermana de un tercer operario de la fábrica. Según relató la demandante, su incipiente relación sentimental fue motivo en el centro de trabajo de "comentarios despectivos e hirientes, incluso de pintadas insultantes en el baño de los hombres". En concreto, dos testigos declararon que la trabajadora llegó a ser tildada de "zorra, golfa, puta y rompefamilias". El laboralista avilesino Marco Antonio Iglesias, representante de la trabajadora, concluyó que "la empresa castigó a la trabajadora cambiándola de turno a instancias del cuñado de su pareja para complicar el curso de la relación sentimental".

La empresa, a la que defiende en este caso Armando Calderón, trató de rebatir el argumentario de la trabajadora con testigos que dijeron no tener mayor conocimiento, más allá del ámbito de los "rumores", de la existencia de una relación sentimental de la demandante y un compañero de turno y que negaron que la mujer hubiera sido objeto de comentarios vejatorios. Las razones que arguyó la empresa demandada para justificar el cambio de grupo de trabajo de la mujer fueron de índole organizativo (moverla a otro equipo para reforzarlo) y relacionadas con supuestas quejas que habrían vertido otros trabajadores sobre las "frecuentes ausencias" de la mujer de su puesto, ya fuera para "ir a tomar café" o "al baño".

Marco Antonio Iglesias aportó pruebas (partes de trabajo, estadísticas de rendimiento, testimonios de otros trabajadores...) que pretendidamente tumban la existencia de razones organizativas para cambiar a su representada de equipo e hizo ver que si había quejas por la actitud de la mujer en el trabajo debería haber sido expedientada, "cosa que no ocurrió; al contrario, "un mes antes de serle notificado el cambio de condiciones de trabajo la hicieron indefinida, extraña forma de amonestar a una persona que supuestamente no rinde como debiera". A este respecto, un encargado de la empresa explicó que se había optado por aplicar una política "tolerante" y que se vio preferible "moverla de equipo en vez de sancionarla de empleo y sueldo" para tratar de reconducir el malestar reinante con la actitud laboral de la mujer.

En el capítulo de conclusiones, Marco Antonio Iglesias llamó la atención sobre el hecho de que haya sido "una mujer, quizás por la presunción de su debilidad, la víctima de una represalia empresarial relacionada con una relación sentimental en la que la otra parte es un hombre". Y Armando Calderón atribuyó a la "desbordante imaginación" de la demandante lo que en el fondo, insistió, "no fue más que una decisión laboral de carácter organizativo escrupulosamente ajustada al Estatuto de los Trabajadores".

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