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CARLOS NÚÑEZ GUERRERO | Gerente de Dédalo Bienes Culturales, impartió una ponencia en las jornadas de la Escuela Superior de Arte

"La restauración en España se equipara a la de Italia, somos un país puntero"

"A las instituciones que tutelan el patrimonio les pedimos que apliquen más criterios preventivos y de conservación, algo equiparable a la medicina"

Carlos Núñez, en las dependencias de la Escuela Superior de Arte.

Carlos Núñez, en las dependencias de la Escuela Superior de Arte. J. R

La restauración de dos obras de hormigón armado en Sevilla: el pabellón de Perú de la Exposición Iberoamericana y el Monumento a la Tolerancia, de Chillida, centraron la ponencia que ofreció Carlos Núñez Guerrero en las XIII Jornadas de Conservación y Restauración, de la Escuela Superior de Arte de Asturias. Licenciado en Filosofía y Letras, especialidad de Historia del Arte, por la Universidad de Málaga, y máster de Postgrado en Arquitectura y Patrimonio, Núñez Guerrero está al frente de la empresa Dédalo Bienes Culturales.

-España cuenta con una riqueza patrimonial y artística de primer orden. ¿Estamos a la altura en conservación y restauración de nuestros bienes?

-Somos un país puntero, equipararía instituciones restauradoras de España con las de formación y restauración que se iniciaron en Italia con Cesari Brandi y el Instituto Central de Restauración de Roma. A su vez, aumentan los grupos de investigación en restauración en las universidades y se crean institutos específicos.

-¿Cual es el punto de partida de la conservación y restauración en un país?

-La legislación, todo parte de ella. En España tenemos una de patrimonio histórico del año 85 donde queda claro lo que se puede hacer y no. Se basa en convenios internacionales adoptados a partir de las distintas cartas de restauración (la de Venecia, Cracovia,,). Asimismo, las autonomías han hecho sus propias legislaciones, que recogen más precisiones en cuanto a materiales, técnicas, medios y formas de intervenir.

-¿Qué falta en el cuidado de nuestro patrimonio?

-Prevención. Pedimos a las instituciones tutelares del patrimonio que apliquen antes más criterios preventivos porque a la larga son mucho menos caros. Es algo equiparable a la medicina. En Sevilla, por ejemplo, se hizo una propuesta de sacar equipos de restauración para la vigilancia y mantenimiento de los monumentos, como se hace con la limpieza de las calles o el suministro de agua, y funciona de una forma mágica . En este sentido, la ciudad es ejemplar, no se encuentra una pintada o un problema, lo normal es que se actúe en 72 horas.

-Sobre las obra en hormigón, tema central de las jornadas. ¿España es rica en bienes construidos con este material?

-Eduardo Torroja fue pionero en hacer estructuras de hormigón, todas están catalogadas como monumentos. Tampoco podemos olvidar a Chillida, un personaje brillante que experimentó con diferentes materiales. Por otra parte, este país ha tenido la patente del hormigón pretensado Freyssinet para España, Portugal y Latinoamérica, la adquirió un empresario de Sevilla. Además, la primera planta de hormigón se creó en Asturias en 1886, la siguientes en Bilbao y la tercera, en Málaga.

-¿Qué singularidades tiene el hormigón?

-Mucha plasticidad, si bien hay que aclarar que existen muchos tipos de hormigón. Por ejemplo, Punto de Encuentro III, Elogio del Horizonte y Homenaje a la Tolerancia (todas esculturas de Chillida) tienen la particularidad de que están hechas con un hormigón que contiene mucha grava, es como el del firme de las carreteras; el pabellón de Perú del que hablé, en cambio, no la tiene.

-¿Por qué no tiene el reconocimiento que se merece la obra hecha con este material?

-Porque a los historiadores se les ha pasado la importancia y la plasticidad del hormigón armado y su uso en la historia del arte. Por citar sólo un par de ejemplos: los aleros volados del hipódromo de Madrid o el gran mercado central de Algeciras. Ambas son estructuras que llaman mucho la atención.

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