03 de mayo de 2019
03.05.2019

"Al menos me llevo el cariño de la gente", se consuela el cuponero al que robaron y vejaron

El caso del invidente Ramón García, víctima de tres hurtos, ha conmocionado a los vecinos: "No hay derecho a lo que le han hecho a este hombre"

03.05.2019 | 02:34
Ramón García, ayer, en su kiosco de la plaza del Vaticano.

"Me habían engañado con algún billete falso; pero sufrir un acoso como éste, nunca". Entre la preocupación por los robos sufridos en la última semana y el agradecimiento por las muestras de cariño recibidas por los vecinos. Así despachaba ayer boletos Ramón García, el cuponero que fue víctima de tres hurtos la última semana en su kiosco de la plaza del Vaticano. Su caso, difundido inicialmente por una comerciante de la zona y ayer tema general de conversación en Avilés tras la publicación del mismo en LA NUEVA ESPAÑA (aquí puedes consultarlo), ha conmocionado a los vecinos: "Espero que ahora me dejen en paz".

La pesadilla de García comenzó el pasado viernes. Dos jóvenes con acento extranjero se acercaron al kiosco de la ONCE de la plaza del Vaticano. Le pidieron dos boletos por valor de 20 euros y le pagaron sólo 10. "Cuando me di cuenta, los chavales ya se habían ido con los cupones", relata el afectado.

Volvieron el lunes y volvieron a pedirle dos boletos de 10 euros cada uno. Escarmentado, García les pidió el dinero por adelantado. La rápida salida del cuponero les ahuyentó. Pero regresaron al rato. Misma operación: pidieron dos billetes y el cuponero volvió a pedirles el importe por delante. "Entonces me tiraron muchas monedas, todas pequeñas, que no llegaban ni de lejos a los 20 euros", repasa.

Aprovechando que García padece ceguera total y que pensaba que se habían ido después de tirarle las monedas, los cacos insistieron una tercera vez. Ésta todavía con más descaro: metieron la mano entre las rejas de la ventanilla del quiosco y le robaron dos boletos.

No hubo dos sin tres. El miércoles, García recibió una nueva visita de los amigos de lo ajeno. Nuevamente le pidieron dos boletos y le intentaron pagar con un puñado de monedas. "Los descubrí y me escupieron", cuenta la víctima, harto del acoso: "Lo hacen para burlarse de mí".

Ramón García denunció los hechos a la Policía Nacional. Las pesquisas de los agentes hicieron que el caso corriese como la pólvora entre vecinos y comerciantes. Uno de ellos, Bárbara González, clama indignada: "No hay derecho a lo que le hacen a este hombre".

Ahora García confía en que la pesadilla acabe. "Al menos me llevo el cariño de la gente", afirma el cuponero. "No estoy tan solo como ellos piensan", añade orgulloso del apoyo popular.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Lo último Lo más leído