04 de junio de 2019
04.06.2019

Guerra contra la velutina: entre Avilés y Corvera ya han atrapado 286 reinas

Los expertos destacan la eficacia del trampeo, aunque sólo un 5 por ciento de los insectos que caen en los cepos son avispas asiáticas

04.06.2019 | 02:37
Bomberos retirando un nido de velutina en un edificio de Jardín de Cantos.

La comarca está en pie de guerra contra la avispa asiática. En lo que va de año, entre Avilés y Corvera han apresado 286 ejemplares de velutina, la especie invasora que pone en riesgo el ecosistema asturiano por su alta capacidad de reproducción y extremada voracidad, que sacia con insectos autóctonos que realizan las tareas de polinización natural. Estas capturas se han realizado con trampas instaladas por los Ayuntamientos.

Los más aplicados en esta lucha han sido los de Corvera. El Consistorio regido por el socialista Iván Fernández instaló un centenar de trampas con las que consiguieron 217 capturas de ejemplares. De ellos, 94 eran reinas, las avispas que hibernan durante el invierno cuando las obreras mueren y cuya eliminación es vital para tratar de frenar su expansión. Los cepos se diseminaron por todo el concejo, con especial atención a aquellas zonas cercanas a grandes masas de agua como el embalse de Trasona o Nubledo.

Aunque también buenas, en Avilés las cifras han sido más modestas. El Ayuntamiento colocó 30 trampas este año con las que logró apresar 69 avispas asiáticas. Las más prolíficas son las instaladas en La Grandiella (10 ejemplares), el río Arlós (7) y el parque Ferrera (6). A todas estas capturas hay que sumar todos los nidos retirados por los servicios de emergencia del Principado.

Además de la avispa asiática, en estas trampas también entran otros insectos. De hecho, se estima que el 95% de artrópodos que se quedan en los cepos son moscas y mosquitos. Los expertos consideran que estas capturas son "un daño colateral". "Si una reina llega a formar un nido, todas esas avispas se comerán en torno a 8 millones de insectos. Compensa", afirma el experto Juan Prado, que pone una excepción: el avispón europeo, "bastante frecuente en la zona de Avilés". "Es una especie autóctona, un poco más grande que la asiática, y que debemos cuidar. Por eso, cuando se detecten en una trampa lo aconsejable es retirarla y colocarla en otro sitio", añade sobre "la única solución que sabemos que funciona" para erradicarla.

El sábado falleció un hombre de San Tirso de Abres tras ser picado por una velutina. Era alérgico. El Ayuntamiento de Avilés señala que la avispa asiática no es agresiva con los humanos, pero pide a los vecinos que si ven un nido avisen a Emergencias y se alejen.

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