11 de junio de 2019
11.06.2019

Niña Pastori celebra las caricias

La cantante se llevó bajo sus alas el domingo al público con una fiesta flamenca con pases de baile incluidos

11.06.2019 | 01:12
Niña Pastori, el domingo, en el Niemeyer.

A Niña Pastori, en casa, la llaman María. Antes de anoche, en el auditorio del Centro Niemeyer, se escucharon algunas "Marías" saliendo del patio de butacas. La cantante salió a escena en plenitud y montó una fiesta flamenca en la que ella misma marcó los pasos de baile salidos de su disco "Bajo tus alas", que es el último de los suyos, con el que lleva recorriendo el país desde este pasado mes abril y promete no parar ahora que el verano está a la vuelta de la esquina.

La cantante se llevó como recuerdo un vídeo en el que se nota la entrega de los espectadores avilesinos -y no avilesinos-. Ella, baila al ritmo de la percusión y las voces de sus coristas. Y el resumen no puede ser más que evidente: "Conectar con tu público se siente como la mejor de las caricias". Caricias de las buenas fueron las que recibió antes de anoche y las que fue recibiendo al cabo del día de ayer en las redes sociales, que los conciertos ahora tienen resaca de devoción con comentarios en internet.

Así que sí, María García (O Niña Pastori) se llevó de Avilés en pleno domingo -un día raro para el Niemeyer, el más raro de todos- aplausos que siguieron el ritmo de las canciones de una de las grandes del momento, un momento que, en su caso, ya tiene más de veinte años, desde que salió a escena de la mano de Alejandro Sanz, con aquel himno que se llamó "Cai" y sirvió para plantar una huella en un tiempo en que verdaderamente era una niña.

La fiesta flamenca de la cantante sureña tuvo un reflejo norteño. Y es que Niña Pastori se acordó de parte de la familia, la que tiene en Oviedo. Hubo hasta un "Viva Asturias" que lo dejó claro.

Y así, sin dejar que la fiesta decayera ni un gramo, la cantante se despidió acariciada y abriendo sus alas. Y volando.

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