20 de junio de 2019
20.06.2019

El exviceconsejero Víctor Suárez desliga a Areces de las finanzas del Niemeyer

El pintor Hugo Fontela afirma que no cobró por su exposición en el centro avilesino y que la organizó con Natalio Grueso y Judit Pereiro

20.06.2019 | 02:53
Víctor Suárez, durante su declaración. Tras él, los acusados Natalio Grueso, Judit Pereiro, Marc Martí y José María Vigil, ayer, en la sala de vistas de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial.

El expresidente del Principado Vicente Álvarez Areces, fallecido hace unos meses, despachaba "muy frecuentemente" con el director del Centro Niemeyer Natalio Grueso, ahora procesado, sobre cuestiones relacionadas con la "definición de los proyectos, de las estrategias y del seguimiento de la construcción" del complejo cultural, pero "estaba al margen de la gestión económica". Esto aseguró el exviceconsejero Víctor Suárez en la reanudación del juicio del "Caso Niemeyer", que se retomó ayer en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial, en Oviedo, con la toma de declaración a cuatro testigos citados por la defensa de Grueso, el principal acusado.

Suárez, responsable de comunicación en la Presidencia del Principado entre 2007 y 2011, dijo que el Centro Niemeyer "fue una prioridad del Gobierno" de Álvarez Areces ("Lamentablemente no se encuentra entre nosotros") e "inundó muchos aspectos de la vida pública y política de Asturias. "No recuerdo otro proyecto de semejante impacto", afirmó. Reconoció que Álvarez Areces conocía la "insuficiencia financiera" de la Fundación del Centro Niemeyer, pero no pudo aclarar si conocía las cuentas de la entidad. El también acusado José Luis Rebollo , que es abogado y se defiende a sí mismo, cuestionó al testigo por una reunión celebrada en otoño de 2010 en Oviedo en la que participaron Areces, la consejera en funciones Dolores Carcedo (entonces directora de la oficina de Evaluación de Políticas Públicas), Natalio Grueso y el propio Rebollo como secretario de la Fundación. El testigo explicó que ese encuentro se tradujo en una solicitud de diligencia para tramitar la subvención al centro y se trataron también cuestiones relacionadas con un crédito de tesorería que tenía que aprobar el Principado. Carcedo está citada mañana como testigo.

El exviceconsejero manifestó su "sorpresa" cuando supo (ya iniciado el jucio del "Caso Niemeyer") que la exmujer de Grueso, la también acusada Judit Pereiro, no trabajó como contratada para la Fundación del Centro Niemeyer. "Todos sabíamos que colaboraba, suponía que estaba contratada", aseveró Suárez.

También declaró ayer como testigo el pintor asturiano Hugo Fontela, que expuso en 2011 en la cúpula del complejo cultural de la ría la muestra "Niemeyer by Fontela". Cuando se fraguó la muestra, estaba afincado en Nueva York, donde completó su formación y puso en marcha su estudio. Explicó al Tribunal que Pereiro tomó "parte activa en la génesis de la exposición" y que el entonces matrimonio viajó a Nueva York para organizarla. "No recuerdo lo que hablé con cada uno, pero se coordinó con ellos dos la organización de esa muestra. No cobré nada. El centro asumió el transporte de las obras, su montaje, las fotos, el catálogo. Yo me impliqué desde el el punto de vista económico. Viajé dos veces a Rio de Janeiro para preparar la exposición, el primer viaje lo pagó la Fundación y el segundo yo", detalló. El fiscal Alejandro Cabaleiro preguntó a Fontela por qué fue elegido para exponer en el Centro Niemeyer cuando por aquel entonces no gozaba de prestigio internacional: "Soy un gran pintor, mi trabajo es relevante, no voy a dar explicaciones de mi categoría. Expongo en aquellos sitios que me van a dar proyección", respondió.

El listado de testigos del día lo completaron un "mozo de equipajes" que trabajó en el hotel de cinco estrellas de la ciudad y con posterioridad hizo prácticas en el Niemeyer durante la etapa de Grueso, y el periodista José María Urbano. El primero, D. P. R., señaló que el hotel era "el cuartel general del Niemeyer", que Judit Pereiro "siempre acompañaba a las personalidades que se alojaban en el hotel" y que era habitual que no se reservasen las habitaciones a nombre de los famosos para preservar la intimidad de los huéspedes. El segundo expuso que hizo "un viaje de ida y vuelta" a costa del Niemeyer (vuelo y hotel) a Brasil para entrevistar a Oscar Niemeyer, invitado por Grueso. "El proyecto del Centro Niemeyer fue posiblemente el más importante para Avilés desde la apertura de Ensidesa", aseveró.

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