30 de junio de 2019
30.06.2019
Días decisivos para la industria asturiana

"Alcoa obra con mala fe", critica el comité avilesino, que solicita amparo al Gobierno

La multinacional accede a prorrogar una semana el plazo para concretar la venta de sus plantas tras haber surgido problemas de tipo financiero

30.06.2019 | 01:23
Una barricada en llamas durante las pasadas protestas llevadas a cabo delante de la planta avilesina de Alcoa.

"Espectáculo vergonzoso", "tomadura de pelo", "engaño a los trabajadores"... Y así se podría seguir unas cuantas líneas más apuntando las expresiones con las que los empleados de la fábrica de Alcoa de Avilés se refieren a lo ocurrido el viernes, cuando la empresa comunicó sorpresivamente al comité que frenaba la operación de venta de las plantas de Avilés y La Coruña a Parter Capital -el comprador elegido unilateralmente- porque sus garantías financieras no le parecen "suficientemente líquidas": tiene que aportar 30 millones de capital circulante (15 por factoría) para asegurar el normal funcionamiento de las instalaciones.

En medios sindicales elevan el tono y hablan abiertamente de una "evidente mala fe" por parte de Alcoa, que a regañadientes acabó por aceptar, ya en la madrugada del sábado y a instancias del Ministerio de Industria, una prórroga de siete días del plazo que las partes se habían dado en enero para cerrar el operativo de venta y que finalizaba esta medianoche.

En medios gubernamentales tampoco están precisamente contentos con Alcoa; el viernes, el secretario general de Industria, Raúl Blanco, recriminó a la empresa por "jugar con la sociedad española" y el sentimiento es de decepción y ridículo por haber confiado en la palabra de la multinacional -presentó la venta a Parter como la mejor opción posible y ajustada a los términos del pacto suscrito con los trabajadores en enero- para al final descubrir que el acuerdo tenía lagunas.

La multinacional del aluminio Alcoa, los comités de empresa y el Ministerio de Industria seguirán discutiendo a partir de mañana -se han citado a las 11.00 horas- la oferta presentada por el fondo suizo Parter Capital para las compra de las fábricas de Avilés y La Coruña. Aparte de las garantías financieras de Parter, persiste el enfrentamiento derivado de la negativa "rotunda" de la plantilla a avalar expresamente como exige Alcoa su conformidad con el proceso. "Y después del esperpento vivido el viernes, menos que nunca", apuntan en medios sindicales.

José Manuel Gómez de la Uz tildó ayer de "ridículo estrepitoso" el que han hecho los gobiernos central, autonómico y avilesino no ya solo por "bendecir" la venta a Parter cuando así lo pidió Alcoa, sino "porque además nos echaron encima a los trabajadores la presión de que teníamos que ratificarlo". A este respecto, la federación regional de Industria emitió ayer un comunicado en el que exige "públicas disculpas a los trabajadores" tanto por "haber seguido el juego a Alcoa de una forma miserable" como por descuidar la debida vigilancia de un proceso de venta que, a tenor de lo visto, a CC OO le parece "un nuevo petromocho".

CCOO de Industria, y en esto coinciden también la UGT y la USO, plantea que se retome el proceso de venta "y se amplíe el mismo para tomar en consideración otros proyectos industriales descartados sin dar explicaciones claras" (en velada alusión a Quantum Capital, el fondo inversor alemán que siempre ha sido visto con agrado desde Asturias por la solidez de su plan industrial). CC OO responsabiliza de lo que pueda suceder con el empleo y la actividad de la aluminera de Avilés a "quienes han sido desde la parte política, por activa o por pasiva, consentidores y cómplices de los intereses de Alcoa y no de los de Asturias y sus trabajadores".

Gómez de la Uz reseñó que el comité que preside ha perdido la poca confianza que le quedaba en Alcoa y demandó una intervención decidida de los gobiernos, especialmente del central, "que tiene a su disposición herramientas para someter la voluntad de Alcoa, ya sea entrando en el accionariado o incluso interviniendo las factorías si llega el caso".

Daniel Cuartas, secretario de la sección sindical de la UGT en la fábrica de Alcoa Avilés, lamentó el "espectáculo vergonzoso" que dio la multinacional al anunciar la debilidad financiera del comprador elegido "después de habérnoslo impuesto e incluso chantajeado para que lo ratificáramos". Por parte de la USO, el delegado en Alcoa Alberto Grijalbo califica el frenazo que ha dado Alcoa como "un acto de mala fe" y resalta que la empresa ha dejado de ser "confiable" a ojos de los trabajadores, por lo que defiende la necesidad de que el Gobierno preste amparo y se ponga de parte de los trabajadores.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Lo último Lo más leído