05 de julio de 2019
05.07.2019
Trasona, en vilo por dos pequeñas

Los padres de las niñas que cayeron al pantano: "Confiamos en los médicos"

Las menores, muy graves: se teme por su vida y la evolución en las próximas horas será decisiva l Las familias hacen guardia en el hospital

05.07.2019 | 02:44

"Estamos confiados en que las niñas salgan adelante, no podemos pensar otra cosa. Confiamos en los médicos". Hablan los padres de las dos niñas que en la tarde del miércoles casi mueren ahogadas en el pantano de Trasona (Corvera) cuando jugaban en el área recreativa de Gabitos. Las pequeñas, de origen rumano y con edades de 10 y 11 años, se encuentran ingresadas en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátrica (UCI) del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) en estado muy grave. Su evolución en las próximas horas será decisiva para poder salvar sus vidas. "Los médicos no pueden asegurarnos nada", lamentaban ayer los progenitores en el centro hospitalario.

Desde su traslado al HUCA, en la tarde-noche del miércoles, las familias de las pequeñas no se han separado de ellas. Sus padres se turnan cada dos horas en la UCI Pediátrica, donde pueden acompañarlas las 24 horas del día, y fuera les aguardan sus allegados para arroparles. "Unos vamos y otros venimos", explicaban ayer unos parientes de los progenitores de las víctimas, que llevan 15 años en España, donde ya tuvieron a sus hijas.

El suceso tuvo lugar a última hora de la tarde del miércoles. Fue entonces cuando, en plena celebración del décimo cumpleaños de una de las víctimas, las niñas cayeron al pantano por causas que aún se desconocen. Los investigadores trabajan con la hipótesis de que una de ellas fue a refrescarse al agua, tropezó y se cayó al embalse. La otra trató de socorrerla y también se precipitó al agua, sin que ninguna pudiese salir. Instantes después de esto, el piragüista Ramón González, que paleaba junto a su mujer en la balsa, las divisó y logró sacarlas del agua.

"Estaban a unos 50 metros de donde nos encontrábamos nosotros", aclararon ayer los progenitores de las niñas, que no pudieron divisarlas en el momento de los hechos, pues aunque la distancia entre la zona de barbacoas y el agua es escasa, hay un pequeño paredón de hormigón y un desnivel que impiden el contacto visual.

El del miércoles no fue el único suceso trágico en el pantano de Trasona en los últimos días. El pasado sábado, un hombre, que como la familia de las niñas era de nacionalidad rumana, murió ahogado tras intentar recuperar su caña de pescar, que se le había caído al agua. "A los rumanos nos gusta mucho hacer barbacoas y estar al aire libre. Por eso frecuentamos la zona del pantano de Trasona y otras áreas recreativas", relató Iuliana González, presidenta de la Asociación de Rumanos en Asturias, sobre los duros golpes que está viviendo la comunidad en los últimos tiempos.

Precaución en Gabitos

Ayer la sensación entre los usuarios del área recreativa era de "máxima precaución" hacia el embalse. "Tras la noticia, estamos más atentos a los pequeños. Siempre hay que tener cuidado, pero ahora tenemos como más consciencia", afirmó María José Rodríguez, usuaria habitual del área recreativa, quien ayer disfrutó en familia de "una zona que nunca habíamos considerado como peligrosa".

"Yo tenía pensado bañarme en el pantano, pero tras enterarme de lo de las niñas cambié de opinión", aseguró Aida Fernández, quien ayer se encontraba celebrando un cumpleaños con sus amigos en el área recreativa. "El suceso me sorprendió bastante porque no es un lugar en el que ocurran estas cosas con frecuencia", apuntó a su lado su amiga Mercedes Fernández: "Estos casos dejan muy mal cuerpo".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook