25 de julio de 2019
25.07.2019

Muere el presidente de la Federación Asturiana de Tenis Manolo Galé a los 79 años tras una larga enfermedad

El deportista permanecía ingresado en el Hospital San Agustín

25.07.2019 | 12:49
Manuel Galé Iglesias.

"Nunca fui un embajador, sólo un loco de este deporte", solía decir el presidente de la Federación Asturiana  de Tenis Manuel Galé Iglesias, que conoció e intimó con Manolo Santana cuando casi nadie jugaba al tenis. Manolo Galé ha muerto esta mañana a los ochenta años. Estaba enfermo y no pudo ganar el último set. La noticia de su fallecimiento conmociona al deporte asturiano y a la sociedad avilesina, pues siendo un personaje de talla mundial, Galé siguió ejerciendo de avilesino de pro allá por donde fue y siempre tuvo en su agenda la realización de gestiones para el fomento del deporte local. El funeral se celebrará el sábado a las 13.00 horas en la iglesia de San Nicolás y se espera la presencia de personas vinculadas a la Federación Española de Tenis. La capilla ardiente, a su vez, se abrirá esta tarde, a las 17.00 horas, y se cerrará mañana a las 16.30 horas en la sala número 3 del tanatorio de Avilés.

Sin ir más lejos, el año pasado, Galé fue el gran protagonista del 50.º aniversario del Real Club de Tenis de Avilés, entidad que presidió durante 20 años. Entonces decía: "Desde luego, me hace ilusión. Para mí significa mucho y estoy absolutamente agradecido, pero quiero dejar clara una cosa: lo que logramos (por ejemplo, traer cinco veces la Copa Davis, tres de ellas en Avilés) no lo consigue una persona sola; a mi lado hubo gente, en mi directiva y fuera de ella, que fue fundamental. Solo puse un granito de arena". Galé era un profeta en su tierra.

Manuel Galé fue el presidente de la Federación Asturiana de Tenis durante más de dos décadas e impulsor del deporte de la raqueta en Avilés. Pero su estela va más allá: fue un pilar fundamental del torneo de tenis playa de Luanco, de la extinta Escudería Avilés, del club de tenis Espartal de Salinas, del Real Club de Tenis de Castiello (Gijón) y del Real Club de Golf La Barganiza (Oviedo).

Galé nació un 3 de octubre de 1939 en Avilés, en la calle que entonces se llamaba General Franco y ahora es La Cámara. Su padre, Manuel Galé Pérez, había nacido también en Avilés y su abuelo fue el fundador de la confitería Galé en 1876. Este abuelo, paterno, Manuel Galé Gan, era aragonés, de Siresa, en Huesca. "Mi abuelo era un gran confitero, aunque creo que mi padre lo fue todavía mejor porque en 1920 hizo algo que ahora se estila, pero que entonces era rarísimo: mi abuelo lo envío a perfeccionarse en confitería en Madrid, Lisboa y París, es decir, donde se hacía la mejor repostería en aquellos años", manifestaba Galé en LA NUEVA ESPAÑA cuando dictó sus memorias.

De su pasión, el tenis, hablaba así: "En mi afición al deporte y al tenis influyó el recuerdo de un primo hermano, Gonzalo Díez Galé, 'Chalo' Galé, que fue de la 'delantera eléctrica' del Real Oviedo: Casuco, Gallart, Lángara, Galé e Inciarte. Era también registrador de la propiedad pero murió con 26 años en la Guerra Civil. Había sacado plaza en Getafe, pero no llegó a ocuparla. Este primo jugaba muy bien al tenis con Campanal, el tío de Marcelo Campanal y componente de la 'delantera Stuka' del Sevilla. Cuando empecé a aficionarme al tenis había cromos de jugadores de fútbol, que te los daban todo hecho, pero no los había de tenis y yo tenía que buscar en el 'Marca' lo que hacían los grandes como Rod Laver, Ken Rosewall o John Newcomb. Luego llegó Santana y acabo de rematar mi afición".

Gracias a Manuel Galé, Avilés fue sede en 1972, 1983 y 1992, y Oviedo y Gijón en 2012, de eliminatorias de la Copa Davis, la competición tenística entre naciones más prestigiosa del mundo. El presidente de la Federación Asturiana se ha ido viendo incumplido uno de sus sueños: que alguna localidad asturiana fuese sede de una semifinal del torneo que otorga como premio la Ensaladera que Manolo Galé tuvo entre sus manos cinco veces, tantas como España la ha ganado, siempre con el avilesino como testigo de excepción.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook