03 de agosto de 2019
03.08.2019
Nueva etapa en la aluminera de Avilés

Alu Iberia ordena a los 200 trabajadores de electrólisis que vuelvan al tajo el lunes

El nuevo propietario de la fábrica de San Balandrán seleccionará a los futuros responsables de departamentos entre los empleados de la plantilla

03.08.2019 | 01:31
Una carretilla cargada de tochos de aluminio, en una de las explanadas de la antigua Alcoa.

La empresa Alu Iberia, que desde el jueves gestiona las fábricas de aluminio de Avilés y La Coruña que vendió la multinacional Alcoa esta misma semana, ha ordenado a los 200 trabajadores del departamento de electrólisis que vuelvan a sus tajos. La compañía quiere encontrar en la propia plantilla subrogada a los responsables de los distintos departamentos fabriles: compras, ventas, administración... Los doscientos empleados han estado estos meses pasados -desde poco después de la firma del acuerdo del 15 de enero- sujetos al apagado de las cubas, a cursos de formación y, durante un mes, han disfrutado de un mes de permiso laboral retribuido.

La producción de aluminio en San Balandrán a lo largo de la crisis se ha venido realizando en los hornos de refusión (Alcoa había prometido mantener este negocio en caso de que no hubiera fructificado la venta). Son noventa personas las que operan por el momento en esta área, pero Alu Iberia pretende ampliar la plantilla con la instalación de nuevos hornos.

Rüdiger Terhors, el principal ejecutivo del fondo de capital riesgo Parter Capital Group, se reunió ayer con los trabajadores en una de las aulas de formación de las instalaciones de San Balandrán. Fue en dos turnos: a las 11.00 y a las 14.00 horas. En esa aula -que tiene un aforo de centenar y medio de personas- el ejecutivo explicó los planteamientos generales de la compañía: "Nos dijo que el sistema de Alcoa se ha terminado: comprar materia prima a la propia multinacional para después venderle piezas manufacturas. Nos explicó que el planteamiento es de una empresa independiente que tiene que buscar sus propios proveedores y también sus propios clientes", señalaron fuentes sindicales. "Nosotros vamos a cooperar para conseguir que la tarifa eléctrica sea justa", recalcó Daniel Cuartas, vicepresidente del comité de empresa.

La explicación sobre el porvenir de la fábrica que llevó a cabo Terhors fue en español, "un español con marcado acento portugués". Y es que Tehors vivió varios años en Brasil. Los trabajadores llenaron la sala en las dos ocasiones en que el principal ejecutivo de Parter se dirigió a sus nuevos empleados. "Existe garantía de empleo por 24 meses. Lo que tenemos es que luchar para que se reenganchen las cubas electrolíticas. Para eso es fundamental un precio adecuado al mercado: por debajo de los 40 euros (ahora ronda los 70)", dijo Cuartas. La tensión acumulada en estos nueve meses de crisis empieza a disiparse.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook