08 de agosto de 2019
08.08.2019
41.ª edición de los cursos de La Granda

La Granda celebra "con nostalgia" el centenario del fin de la Primera Guerra Mundial

"El año 1919 simboliza un periodo de grandes cambios: las ideas ganaron la batalla a la realidad", apunta Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón

08.08.2019 | 02:38
Juan Araña, Juan Velarde, Miguel Herrero y Emilio de Diego, ayer, minutos antes de inaugurar el curso dedicado al año 1919.

"1919 es un año de vital importancia en la historia europea por el cambio radical que se vivió en el continente". Así presentó ayer Juan Velarde, académico de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, el quinto curso de La Granda. "Se trata de un centenario nostálgico. No se recuerda tanto lo que pasó como los acontecimientos anteriores. Es una fecha emblemática de todo un periodo", explicó Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, presidente de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, en su ponencia de inauguración del curso.

El año 1919, con la firma del Tratado de Versalles, no solo marca el final de la Primera Guerra Mundial. Es una fecha emblemática en sí misma, e importante de forma más general por simbolizar un periodo de transición. Caen los últimos imperios, se derriban los restos de las instituciones del Antiguo Régimen y aparecen grandes novedades en la ciencia, la tecnología, y la ideología.

"Es un momento en el que impera la idea de sustituir a la política por el Derecho, que se materializa en la creación de la Sociedad de Naciones y en la aplicación del principio de la seguridad colectiva", explicó Herrero de Miñón. "Esto era muy peligroso, porque no todos los problemas son susceptibles de ser resueltos en un tribunal civil", añadió. El error principal, según los componentes de la mesa formada ayer en La Granda para reflexionar sobre 1919, fue la confianza desmedida en los principios introducidos por Estados Unidos. "No aportaron tanta ayuda en el frente como se cree, pero sí muchas ideas discutibles a nivel político y económico", comentaron. Fue un momento en el que se hipervaloraron las ideas y se minusvaloró la realidad. Las decisiones que tomadas en ese año explican la posterior crisis económica internacional tras el "crack" de 1929 y el ascenso de Hitler al poder a través de la vía legal. "Tras el conflicto se produce una crisis en todos los ámbitos. Muchos de los problemas, relacionados con la búsqueda de un equilibrio entre lo teórico y lo práctico, los seguimos arrastrando a día de hoy", comentó Juan Arana Cañedo-Argüelles, encargado de analizar el pensamiento europeo tras la Primera Guerra Mundial en la segunda ponencia de la tarde. "La Unión Europea es la única solución posible a esos conflictos. Quizá como la democracia, que es la peor forma de Gobierno... excepto todas las demás ", añadió, citando al político inglés Winston Churchill.

El quinto curso de La Granda continuará mañana con las intervenciones de los embajadores Servando de La Torre y Jorge Hevia, a partir de las 10.30 horas. Ya por la tarde, Fernando Suárez, miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, hablará sobre la Organización Internacional del Trabajo (OIT), a las 16.30 horas.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Lo último Lo más leído