15 de agosto de 2019
15.08.2019

La reforma de la depuradora de Maqua esquiva el trámite del impacto ambiental

Madrid concluye que no se prevén efectos adversos significativos sobre el entorno, y el plan avanza hacia la licitación de los trabajos

15.08.2019 | 01:50
La depuradora de Maqua.

La reforma de la depuradora de Maqua, que costará casi cuarenta millones de euros (más de lo que constó construirla), ha superado un escollo que permitirá agilizar la tramitación. El Dirección General de Biodiversidad y Calidad Ambiental, que depende del Ministerio para la Transición Ecológica, ha concluido que no es necesario someter el proyecto al procedimiento de impacto ambiental puesto que no se prevén efectos adversos significativos sobre el medio ambiente.

La resolución, publicada ayer en el Boletín Oficial del Estado (BOE), concluye que tras el análisis del documento ambiental presentado por el promotor (la Confederación Hidrográfica del Cantábrico) y las consultas realizadas a las administraciones afectadas y partes interesadas, los impactos identificados y las medidas propuestas, no resulta necesario someter el proyecto al trámite de evaluación ordinaria (lo que implicaría sacarlo a información pública, lo que ralentizaría aún más los tiempos). Una vez superada esta fase, el expediente seguirá su tramitación para la licitación de la obra y entra el cajón de los proyectos pendientes de ejecutar. Las fuentes consultadas descartan aventurar plazos. "Depende del Gobierno central y la situación política (el Ejecutivo sigue en funciones) no ayuda", apuntan las fuentes consultadas.

El secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán (ahora en funciones), manifestó hace un año en una visita a Avilés su confianza en poder licitar el proyecto para la depuradora de Maqua a principios de 2019. El jarro de agua fría llegó la pasada primavera, cuando los Presupuestos Generales del Estado no reservaban cuantía alguna para la obra de la EDAR avilesina. Morlán ya había avisado de que conseguir "consignación presupuestaria" para la estación de tratamiento de aguas no sería un camino de rosas . "No será tarea menor", dijo aquel 13 de agosto en el salón de recepciones del Ayuntamiento de Avilés.

El proyecto no requiere del procedimiento de impacto ambiental, pero la resolución de la Dirección General de Biodiversidad recoge una serie de actuaciones que tendrá que tener en cuenta la Confederación a la hora de ejecutar la obra, con las consiguientes medidas correctoras. El documento incluye un plan de vigilancia ambiental para garantizar que se cumplen esas medidas protectoras y correctoras en el entorno.

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