20 de agosto de 2019
20.08.2019

La víctima de una agresión en el barrio del Cruce entra en "estado vegetativo"

"Estamos destrozados, pero tenemos fe en que Dios haga un milagro", dicen los familiares del agredido la madrugada del 16 al 17 de julio

20.08.2019 | 01:32

Julio F. J., víctima de una brutal agresión la madrugada del 16 al 17 de julio en el barrio de El Cruce, en Llaranes, ha entrado en "estado vegetativo". Así lo comunicaron ayer sus familiares tras mantener una reunión matutina con los médicos del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), donde la víctima ingresó hace varias semanas tras sufrir la peor parte de una refriega en la que, según testigos, un grupo de personas le agredió. Esas mismas fuentes manifestaron, además, que nada más finalizar la pelea los agresores huyeron de la zona. La Policía Nacional investiga los hechos y, hasta el momento, hay un detenido que se entregó en la Comisaría pese a asegurar que fue un mero testigo de la trifulca.

Como consecuencia de los golpes recibidos, el cuerpo de Julio F. J. quedó tendido en el suelo y con abundante sangre a su alrededor. Actualmente, la víctima permanece en el HUCA "y no va a haber recuperación", señalaron ayer sus familiares. "Estamos destrozados", indicaron para añadir momentos después: "Somos cristianos, tenemos fe en que Dios haga un milagro".

La víctima lleva semanas en estado crítico, luchando entre la vida y la muerte. Las lesiones causadas por los golpes recibidos, y que le provocaron graves lesiones en la cabeza, no han remitido tras algo más de un mes de cuidados en el HUCA.

Los familiares ya se habían hecho a la idea de la irreversibilidad de las lesiones, aunque mantienen la esperanza de que Julio F. J. podría llegar a recuperarse. El pasado 29 de julio manifestaron a este periódico que la víctima "podría llegar a tener graves secuelas" en el caso de salir con vida del Hospital Central de Asturias.

La pelea que ha acabado con un hombre en "estado vegetativo" comenzó tras una discusión en un negocio hostelero del Cruce, en Llaranes. Eran las 22.30 horas del pasado 16 de julio cuando Julio F. J. discutió con otro hombre "por temas de raza", según testigos. La riña se tornó violenta horas más tarde, en plena madrugada. Un grupo de trabajadores observó como "seis o siete personas" rodearon al afectado en un garaje. Escucharon un fuerte golpe y vieron como los agresores salían corriendo del lugar mientras Julio G. F. permanecía en el suelo, con los ojos en blanco y junto a un charco de sangre. Los testigos auxiliaron a la víctima momentos antes de que llegaran los servicios de emergencias y determinaran el traslado del agredido al hospital.

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