09 de septiembre de 2019
09.09.2019

La Santina une Versalles y La Magdalena

"Esta es la fiesta de todos nosotros, es un orgullo oficiar esta celebración por primera vez", destacó el párroco David Cuenca

09.09.2019 | 01:13

La Virgen de Covadonga salió un año más en procesión desde la iglesia de La Magdalena para verse reflejada en la hornacina de Versalles durante la misa oficiada por primera vez por David Cuenca, recién llegado a la parroquia. "Esta es la fiesta de todos nosotros, de los de aquí y los de allá, los de Versalles, los de La Magdalena y los del Polígono. Estoy muy feliz, muy orgulloso de oficiar esta celebración de la unión por primera vez", señaló el sacerdote, ataviado con el pañuelo de las fiestas, nada más comenzar la misa de campaña, abarrotada de gente.

Lo siguiente que hizo fue unir lo laico y lo religioso, dando gracias a la asociación de jóvenes Comver, que ha rescatado las fiestas que se celebraron el pasado fin de semana y que culminaron ayer con la procesión. "Hay que agradecer la recuperación de las fiestas populares y que no han querido olvidarse de preparar toda la logística de esta misa, que no es fácil. Se han encargado del papeleo, de hablar con la Policía y todas esas cosas que hacen que hoy podamos estar aquí", sentenció. Aunque este año estén alejadas en el tiempo por una semana, la fiesta popular y la religiosa siguen, por tanto, yendo de la mano.

Cientos de personas siguieron la celebración en honor a la Virgen, después de que la imagen saliera a hombros de la iglesia de La Magdalena y recorriera la calle del mismo nombre y la de La Paz. "Tengo 84 años y llevo viniendo desde que se hizo la primera misa, cuando pusieron la Virgen", señaló Teresa Redondo Villamerién, sentada en primera fila en una silla traída de casa junto a sus vecinas Ana María Menéndez y Valentina Arribas: "Ya tenemos una edad, no podemos estar mucho tiempo de pie". Y es que ellas son de las que pueden aprovechar que viven muy cerca de la hornacina para traerse los bártulos de casa.

A Sofía Fadrique le quedan muchas misas a las que asistir; a sus dos años esperaba con impaciencia la llegada de la procesión junto a su madre Isabel Juez. "Espero a los gaiteros para bailar", acertó a decir la pequeña con ayuda de su madre y de sus abuelos. Y es que la celebración de la misa de Covadonga es en Versalles y La Magdalena un motivo de reunión entre familias y amigos y no es raro ver saludos entre gente que no se ve desde hace tiempo. Todos esperan que la misa bajo la hornacina se celebre muchos años más.

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