12 de octubre de 2019
12.10.2019
GOZÓN

El Cristo del Socorro, "más realista"

La imagen, tras casi tres meses de restauración, regresa a la iglesia de Luanco en una procesión entre aplausos y alabanzas por la mejora

12.10.2019 | 01:32

Aplausos, sonrisas y alabanzas. Fueron las reacciones que se desencadenaron ayer en la calle durante la procesión de bienvenida a Luanco del Cristo del Socorro, que regresó tras tres meses de restauración. "Se han resaltado todos los rasgos, se le notan perfectamente la sangre saliendo de las heridas, las marcas de la muñeca, incluso se nota cada pelo de la barba. Ha ganado con el cambio", destacó Lidia Gutiérrez, una de las encargadas de organizar el exitoso acto.

La imagen fue sometida a un tratamiento anticarcoma encerrada en cámaras sin oxígeno para matar todos los xilofagos, además de limitar los repuntes. Se le inyectaron endurecedores en el interior de la cruz para consolidarla, recuperando a su vez la pintura primitiva, lo que ha provocado que salgan a la luz muchos detalles que hasta la fecha se encontraban escondidos bajo las capas de barniz y la suciedad.

Ayer, la intriga se acabó para los fieles que siguieron de cerca la procesión, que salió de la casa sacerdotal rumbo a a su destino, la iglesia de Santa María, donde permanecerá en el altar. El recorrido estuvo cargado de gran emoción por el enorme significado que tiene la imagen para los luanquinos, que pudieron apreciar todos los nuevos detalles. Los asistentes aplaudieron al ver el resultado de la rehabilitación, que tuvo un coste de unos 1.600 euros.

El recibimiento al patrón mayor de Luanco estuvo rodeado de todo tipo de detalles. Para la ocasión se utilizaron cuatro dalmáticas y las albas de malla. "Hace años que no se sacaban, pero queríamos hacerlo todo más solemne", reflejó Lidia Rodríguez. La entrada en la iglesia estuvo acompañada solo por la música del órgano, con una misa en el que los cantos estuvieron relacionados con el Cristo.

Durante el recorrido, uno de los grandes protagonistas fue Adolfo Rodríguez, que se encargó de portar la imagen durante unos minutos de gran emoción. "Hace años que soy el que se encarga del Cristo, para mí y para mi familia marinera es importante saber que por fin hemos podido recuperar la talla y la dignidad que había perdido estos años", indicó.

Adolfo Rodríguez, que conoce la imagen como la palma de su mano, fue uno de los sorprendidos al apreciar los retoques para la rehabilitación. Casi tres meses después, admitió que "no reconocía la imagen porque es mucho más realista". Los cambios saltan a simple vista. Este devoto aseguró percibir grandes diferencias. "Antes, la imagen era mucho más oscura, no se le apreciaban los nervios, ni la torsión del cuerpo, me sorprendió muchísimo", afirmó el luanquín, de 55 años.

El Cristo del Socorro ya se encuentra nuevamente en Luanco, con una imagen "más realista" y tras experimentar un cambio que sus fieles califican como "muy positivo". La imagen descansa en la iglesia. El párroco, José Antonio Alonso Artero, que lleva unas pocas semanas en la localidad, se mostró ayer también encantado con el regreso.

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