19 de octubre de 2019
19.10.2019
Atropello mortal en Piedras Blancas

Una conductora que huyó acaba con la vida de un peatón de 83 años que volvía a casa

La mujer acudió voluntariamente a la Policía 15 horas después de haber arrollado a Pablo Iglesias y declaró que no fue consciente de lo ocurrido

19.10.2019 | 01:06
El lugar donde se produjo el atropello, con indicaciones aún visibles realizadas por los agentes de la Policía Local durante el examen de la zona para redactar el atestado.

Pablo Iglesias San José , conocido popularmente como "Pablo, el pescadero", un hombre de 83 años y vecino de Piedras Blancas, murió la noche del pasado jueves como consecuencia de un atropello en las inmediaciones del cuartel de la Guardia Civil de Piedras Blancas, en la carretera que comunica la capital castrillonense con Santa María del Mar. La persona que supuestamente arrolló al anciano se dio a la fuga. Ayer, sobre las 13.00 horas y acompañada de un abogado la conductora se personó en las dependencias de la Policía Local de Castrillón. Se trata de la joven M. M. F., de 28 años y vecina de la zona próxima al lugar del accidente, ya que cuando se produjo el mismo se dirigía a su domicilio.

La Policía Local solicitó a primera hora de la mañana de ayer la colaboración ciudadana para encontrar a la persona que conducía el coche: "Se trata de un vehículo oscuro que se dirigía hacia Santa María del Mar y que debería tener daños en la parte frontal derecha", advirtieron los agentes. A media mañana, la mujer se presentó voluntariamente ante la Policía Local.

El accidente se produjo sobre las 22.15 horas del jueves, cuando Pablo Iglesias se dirigía a su casa desde el bar "El Peque", ubicado frente al cuartel de la Guardia Civil, en La Castañalona. La vivienda del hombre está junto al cuartel y cerca del bar. Según fuentes de la investigación, Pablo Iglesias se dirigía apoyado en un "tacataca" provisto de dispositivos reflectantes a su domicilio, en el que vivía con su hijo mayor. Supuestamente, cuando Iglesias se aproximaba al paso de cebra para cruzar la carretera hacia su casa, en una zona recta y con visibilidad, recibió un impacto que lo lanzó unos siete metros contra la portilla metálica de una vivienda. Según algunos residentes, la cancilla, que estaba cerrada con un pestillo, se abrió. Los servicios médicos desplazados al lugar de los hechos solo pudieron certificar la muerte del hombre. La Policía Local se hizo cargo de las diligencias e investiga lo ocurrido.

Sobre las 13.00 horas de ayer, M. M. F. se personó en las dependencias policiales y declaró, en presencia de su abogado, como imputada dado que de su conducta se deduce una supuesta omisión del deber de socorro, según fuentes de la investigación. Tras comparecer, la mujer quedó en libertad. "La joven, que conducía un Seat Ibiza, declaró que no fue consciente del atropello; que sí notó un impacto, pero que siguió. De hecho, el coche está en su domicilio y vamos a hacer fotos y una inspección ocular", señaló un portavoz de la Policía Local. "Las diligencias previas las presentamos ya en el juzgado y el lunes presentaremos la ampliación de las mismas", añadió.

Las cámaras del cuartel de la Guardia Civil grabaron el accidente y aunque en el vídeo no se aprecian las matrículas, las imágenes desvelan que eran dos los coches que pasaron en el momento del accidente: el Seat Ibiza que fue el que supuestamente impactó contra Iglesias y otro del que ayer no se proporcionaron datos. "También vamos a tomar declaración al segundo conductor", señaló el portavoz de la Policía Local.

"Pablo venía casi todos los días a tomar un café al bar. Algunas veces lo acompañaba hasta su casa porque iba con el tacataca", explicó ayer María Antonia Rodríguez, gerente del bar "El Peque". Javier Suárez, cliente del establecimiento, fue el primero que se percató del accidente. "Estaba en la terraza del bar cuando oí un golpe. Pasaron dos coches juntos, uno detrás de otro, pero me puse nervioso y no vi nada, ni los modelos ni las matrículas", manifestó el testigo.

María Elvira Bango conocía bien a Pablo Iglesias y a su mujer, Angelina González, que falleció hace unos dos años. "Cuidé de ella cuando estaba enferma. Al morir, su marido enfermó y lo trasladaron a la residencia de mayores de Arnao. Hace unos meses dijo que estaba bien y volvió a su casa, donde vivía con su hijo mayor, Pablo", explicó.

"El paso de peatones por el que Pablo pasaba todos los días no vale para nada: de día los conductores no lo respetan y por la noche no se ve nada", dijo Arango. El coche, según fuentes de la investigación, impactó contra Pablo Iglesias y lo lanzó a unos siete metros. Ayer por la mañana aún eran visibles los restos de las gafas del hombre.

Pablo Iglesias era muy conocido en Piedras Blancas, donde regentó una pescadería en la plaza de abastos. Él y su mujer emigraron a Francia y a la vuelta montaron el negocio. Ambos son castrillonenses. Pablo Iglesias deja seis hijos. El funeral de cuerpo presente se oficia hoy a las cinco de la tarde en la iglesia de Piedras Blancas y después recibirá sepultura en el panteón familiar del cementerio de San Martín de Laspra.

"Fue muy brusco. Verlo allí tirado, pensar que además quien lo hizo no paró... Es algo que no le deseo a nadie", lamentaba ayer con la voz rota por el dolor Marcelino, el penúltimo de los seis hijos de Iglesias. "Es un momento muy duro", explicó en el tanatorio, adonde fueron decenas los amigos, vecinos y conocidos de la víctima y su familia que acudieron a mostrar sus condolencias. "Era muy dicharachero. Conocía a muchísima gente porque él y mi madre habían tenido negocio en Piedras Blancas", relató.

Tanto en Piedras Blancas como en La Castañalona y las localidades cercanas, ayer no se hablaba de otra cosa que del trágico suceso. "Es increíble. Todo el mundo le conocía y apreciaba. Es una gran pérdida", lamentaban en la asociación de vecinos de Las Chavolas, donde la víctima es muy popular y reside uno de sus hijos. "No queremos pensar cómo lo estarán pasando", lamentaban los parroquianos.

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