12 de diciembre de 2019
12.12.2019

Los trabajadores de los autobuses irán a la huelga por las cámaras de seguridad

La empresa denuncia que la plantilla avilesina es la única que se opone a la instalación de los dispositivos, que garantizan "la seguridad de todos"

12.12.2019 | 02:43
Viajeros subiendo al autobús en Trasona.

Los trabajadores de la Compañía del Tranvía de Avilés -la que atiende el servicio de transporte de viajeros en la comarca- irán finalmente a la huelga tras haber fracasado el arbitraje ofrecido por el Servicio Asturiano de Solución Extrajudicial de Conflictos (SASEC) ayer al mediodía. El motivo del paro es, según explicaron desde el comité de empresa, la decisión de la compañía de instalar cámaras interiores en los coches que, según los trabajadores, tienen la función de sancionarles. La empresa sostiene, en cambio, que la instalación de los artilugios tiene dos funciones: dotar de seguridad al empleado y a los viajeros y generar material para la formación.

Los próximos días 16 y 18 de diciembre, los paros están previstos que sean parciales: de 7.00 a 9.00 horas y de 17.00 a 19.00. En Nochebuena, Nochevieja y la Noche de Reyes la huelga será de 24 horas. Los servicios mínimos están pendientes de que los publique el Boletín Oficial del Principado (B opa).

El desacuerdo es absoluto entre las partes: el comité de empresa denunció esta tarde que la empresa "fue incapaz de comprometerse por escrito a que no iba a hacer de las grabaciones argumento para abrir expedientes".

Los representantes de los trabajadores de las empresas del grupo Alsa en Asturias -Ebrobús, Técnicas Vehículos Automóviles, Rutas del Cantábrico, Alianza Bus, Intercar, Servicios del Principado S.A., Estación de Autobuses de Oviedo, Alsa y Transportes Unidos de Asturias (TUA)- emitieron ayer una nota en la que muestran "su total apoyo a los trabajadores de la Compañía del Tranvía Eléctrico de Avilés, ante la situación generada por los responsables de la compañía, implantando un sistema de vigilancia exclusiva al conductor, cuya denominación comercial es 'drivecam', método totalmente invasivo, provocando en el trabajador una conducción ficticia, aumentando el stress y que no redunda para nada en la seguridad de los viajeros ni en la del propio trabajador".

La empresa rechazó la posición de los trabajadores del Tranvía: "Reclamaron que no mirásemos para las cámaras, que pueden estar, pero que no miremos para ellas. Las cámaras se han instalado en todas las compañías del grupo. Sólo hay problemas en Avilés. Las cámaras son iguales en todos los coches: más de dos mil".

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