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Saint-Gobain Cristalería adelantará a esta primavera el arreglo del horno de Avilés

La empresa cierra el ejercicio de 2019 con buenos resultados en parabrisas y vidrio plano y afronta un nuevo año "pegado al mercado"

Saint-Gobain Cristalería adelantará a esta primavera (estaba previsto para 2021) el arreglo del horno de la planta avilesina que se averió a finales del pasado mes de noviembre La razón de este adelantamiento, según indicaron fuentes sindicales citando a la empresa, es evitar que la maniobra de mantenimiento en la planta de La Maruca se solape con otra semejante que la multinacional tiene planificado desarrollar en uno de sus centros operativos en la ciudad de Stolberg, en el norte de Alemania.

El arreglo del horno avilesino afectará de manera indefectible a la producción y dado que en los dos centros de producción hacen el mismo tipo de vidrio, la empresa ha decidido alargar en el tiempo su calendario de reparaciones globales (en Alemania comenzarán después del próximo verano).

El horno de Arbós, en la provincia de Tarragona, es una demanda de los trabajadores desde hace años. Según explicó la empresa a los representantes sindicales, "el arreglo queda para 2021" porque, apuntó la dirección, "está en buenas condiciones a pesar de su antigüedad", así que han decidido mantener "la previsión de continuar su actividad con normalidad".

Estos anuncios los hizo la compañía en el marco de la reunión planificadora del año. Los representantes, tanto de Sekurit (parabrisas) como de Glass (construcción), explicaron los números de sus respectivas áreas de negocio: positivos en 2019 y, a la expectativa, este que comienza ahora.

La empresa explicó que "los directivos destacaron su satisfacción por los buenos resultados en seguridad" durante el pasado ejercicio, resultado que tuvo su rebote en la cifra de facturación. Pese a ello, la compañía no quiso lanzar las campanas al vuelo sobre el futuro más inmediato. En el horizonte queda el crecimiento de la planta de Kénitra, en Marruecos, una planta que los trabajadores consideran autocompetencia de las plantas de Avilés y de Arbós y que tiene más empleados que las dos fábricas juntas.

Los dos directores generales trasladaron a los representantes sindicales "un mensaje de prudencia en cuanto a las previsiones del 2020, debido a las incertidumbres de los mercados de la construcción y automoción que atraviesan un cambio en el modelo de movilidad y ante las nuevas políticas del recién constituido ejecutivo". Según la empresa, la "dirección solicitó a los representantes sindicales un esfuerzo en materia de productividad y paz social" dado que "el escenario de fuerte competitividad con deterioro de márgenes comerciales supone un desafío en las relaciones laborales y la oportunidad de generar una dinámica de trabajo que permita abordar los retos a los que se enfrenta el negocio con máximas garantías.

El SOMA-FITAG-UGT reclamó a la compañía un plan industrial que salve las incertidumbres que llevan empañando la vida cotidiana de los trabajadores de la empresa. La empresa obvió esta petición: su apuesta por Avilés y Arbós no ha disminuido.

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