06 de febrero de 2020
06.02.2020

"La yegua sufrió una agonía dolorosa", dice un veterinario en el juicio contra un praviano por maltratar a un equino

"Como la vi tirada en el prado dije: 'está muerta'", defiende el acusado, que alega que ya había comprado el animal con heridas

06.02.2020 | 12:49
Los juzgados de Avilés

"La yegua sufrió una agonía dolorosa". Con estas palabras un veterinario ha definido ante el juez las últimas horas de un equino, cuyo propietario se enfrenta a un año y medio de prisión por un delito de maltrato animal por, supuestamente, haberla dejado morir sin asistencia veterinaria. El acusado ha alegado que no puso al caballo en manos de un profesional porque creyó que el animal ya estaba muerto; una visión contrapuesta a la dada por los testigos que esta mañana han participado en la vista oral del caso, en los juzgados de Avilés. "Se veía claramente que estaba vivo", han coincidido.

Según el relato de la Fiscalía, los hechos tuvieron lugar el 17 de febrero de 2019, en una finca de Quizanas (Pravia), propiedad del acusado. Fue allí donde -siempre según el relato del MInisterio Público- el encausado dejó a la intemperie y en espera de que se muriese una yegua, que se encontraba gravemente enferma. El animal fue divisado por una mujer que paseaba por la zona y decidió llamar a la Guardia Civil. Los agentes de la Benemérita comprobaron que el animal estaba vivo y contactaron con su propietario, que aseguró que ya había llamado a una empresa para que retiarsen el cadáver. Finalmente, un veterinario particular, a instancias de la consejería de Desarrollo Rural, tuvo que aplicar la eutanasia a la yegua, que padecía tétanos en un estado muy avanzado e irreversible.

Esta mañana en los juzgados de Avilés, el propietario de la yegua ha afirmado que había comprado el animal "cuatro o cinco días antes" del suceso. "Tenía heridas por la cabeza de haber llevado una cuerda muy apretada.  También tenía un ojo colgando. Le curé las heridas y la tuve unos días en casa. Como comía bien la bajé a la finca con el resto de los caballos", ha declarado el hombre, vecino de Pravia, que también ha reconocido que por aquel entonces tenía otros "cuatro o cinco" equinos en su propiedad. "Ahora ya no tengo ninguno", ha asegurado.

Según su testimonio, fue una vez en el prado donde el animal enfermó. "La vi muerta, llamé al camión para que la recogieran y la tapé con plásticos", ha relatado el procesado, sobre una conclusión a la que llegó "porque estaba tirada en el prado". 

Por su parte, la veterinaria del Principado, una de las primeras personas en llegar al lugar del suceso, ha afirmado que cuando ella llegó el animal no estaba muerto. "Se notaba que el animal estaba vivo. Las contracciones en su cuerpo eran evidentes", ha declarado en los juzgados. "Creo que el animal sufrió. Personalmente me impactó la imagen", ha concluido.

Un diagnóstico muy similar ha hecho el veterinario que aplicó la eutanasia al animal. "La yegua no tenía síntomas de haber sido curada. Además, el tratamiento debería haber sido realizado por un profesional", ha expresado el experto, quien también entiende que "se veía que la yegua estaba viva". Asimismo, también ha contradecido parte del testimonio del acusado: "Dado el estado de la enfermedad, veo poco probable que el animal bebiese el día antes".

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