El departamento de inspección pesquera de la Delegación del Gobierno en Asturias inmovilizó ayer y decomisó con posterioridad 400 cajas de chicharro que habían sido descargadas en la rula de Avilés con idea de subastarlas en la misma para su posterior venta al por menor en pescaderías. La razón del decomiso, según aseguraron en fuentes pesqueras consultadas por este diario, fue que los inspectores pesqueros consideraron que los ejemplares de chicharro no daban la talla mínima, fijada en 15 centímetros según el listado oficial que publica la dirección general de Pesca del Principado en su página web.

Una infracción administrativa de este tipo acarrea, además de la retirada del producto del circuito comercial, la apertura de un expediente al armador cuyo barco hizo la pesca prohibida y la probable imposición de una multa. Como es habitual en los casos de decomiso de pescado fresco, el mismo fue llevado durante la tarde de ayer a la base logística del Banco de Alimentos de Asturias para su reparto entre instituciones dotadas de comedor que puedan hacer uso del producto. La partida decomisada dio en báscula un peso de 3.450 kilos.