Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Grupo Riesgo asegura que sus inversores austriacos tienen "vínculos petroleros"

David Domènech, el hombre que ahora dirige Alu Ibérica, niega al comité de la fábrica de La Coruña información sobre la compra a Parter

Los nuevos dueños de las fábricas de aluminio de Avilés y La Coruña, que pasaron en menos de un año de manos de Alcoa al Grupo Parter y de éste al Grupo Industrial Riesgo, tratan de ganarse la confianza de las plantillas mediante actos de fe: palabras y promesas, pero ni un documento que enseñar. De hecho, en una reunión con el comité de empresa de La Coruña celebrada el jueves, David Domènech, uno de los gestores de Riesgo adujo que no tiene por qué mostrar el documento de compra de las fábricas "porque es privado".

Domènech tampoco desveló plan industrial alguno o aval económico que acredite la seriedad de la sociedad que representa. Preguntado por los supuestos "inversores extranjeros" a los que alude el Grupo Industrial Riesgo y que desembolsarían los millones necesarios para reflotar las fábricas, dijo que se trata de "un fondo de inversión austriaco" y que "emanan del mundo del petróleo". Pero no dijo cómo se llama ese hipotético fondo inversor. Esa información, como el resto que se le requiere para ganar confianza, la emplazó para el futuro: "Pronto la entregaremos", afirmó.

Al igual que ocurre en ámbitos sindicales de la fábrica de Avilés, la representación de los trabajadores de la fábrica de Alu Ibérica de La Coruña está escamada. Y así se lo hicieron ver a David Domènech, que se escudó en el derecho a la confidencialidad de las operaciones mercantiles para evadir respuestas y dio largas a otras.

Sobre la deriva inmediata de la fábrica coruñesa, el directivo que da la cara por el Grupo Industrial Riesgo aseguró que, como señal de las buenas intenciones productivas de la sociedad, "se va a traer un molino para tratar la escoria en caliente para reducir las actuales pérdidas de metal". Otra mejora prometida fue la instalación de "hornos de cien kilos de capacidad" para hacer muestreos de la chatarra que se usa como materia prima al objeto de clasificarla según su composición.

Compartir el artículo

stats