01 de junio de 2020
01.06.2020
La Nueva España

Nuevo récord del campanu del Norte: 350,60 euros

Los pescadores avilesinos encontraron el bonito al norte de las Azores, donde regresan hoy "para aprovechar las mareas"

01.06.2020 | 09:04

Desde hace 22 años Alimerka es imbatible cuando de "pescar" el campanu del Norte se trata. Esta mañana lo ha vuelto a lograr: la cadena de supermercados asturiana adquirió la primera tina (caja) que salió a subasta en la rula de Avilés -108 kilos de peces del "Esmeralda Tercero", de Fidel Álvarez Garaot- a 350.60 euros. El año pasado el récord lo había establecido pagando 330,60 euros y en 2018, a 300,20. Armando Prendes, el subastero ganador, tranquilizó a los compradores: "El precio no es comercial, pero el que vamos a poner en los supermercados no será en base a la compra que acabamos de hacer. Tenemos que calcularlo, pero será asequible y se pondrá a la venta en todas las tiendas", aseguró.

El primer bonito de la temporada lo van a donar a las cocinas económicas de Oviedo y de Gijón y a la Asociación Mierense de la Cocina Solidaria. Los tres colectivos que los de Alimerka tienen siempre en el punto de mira cuando llega la hora de dar comienzo a la costera del bonito del Norte que acaba de comenzar. La cadena de supermercados adquirió finalmente, 9.900,5 kilos del rey del verano, casi la mitad de lo que llegó a los muelles avilesinos este sábado pasado (18.000 en total).

"Esta es la primera vez en la historia en que se pesca pescado grande en estas fechas", celebró Garaot, que es un veterano del campanu del Norte. "Esperemos que esto signifique que el pescado vaya a entrar con más fuerza y de mejor calidad", añadió el armador. "Con lo que teníamos esperábamos conseguir el precio que hemos logrado. El año pasado hicimos una media de 17 euros: un precio bueno, pero para poco volumen de pescado", apostilló a preguntas de los periodistas. "Entonces trajimos 6.000 kilos y este año llegamos a 18.000 y el pescado es bueno. El inconveniente es que estamos con esto del covid y los precios están decayendo en todas las pesquerías", se lamentó.

La subasta comenzó pasadas las seis y media de la mañana y duró cerca de veinte minutos. Los peces llegaron de las bodegas del "Esmeralda Tercero", el "Berriz Amatxo' y el "Goinkale", que son barcos que acostumbran a salir en cuadrilla en la primera marea del bonito y que volvieron hacerlo el pasado día 12, cuando comenzaron la aventura del verano. A estos tres se unió el "Vicky Victoria", que llegó a la ría avilesina, precisamente, cargado con bonita.

Los precios medios establecidos han quedado de esta manera: el bonito gordo (más de 7 kilos), a 15 euros; el recortado (entre 4 y 7), a 10; el mono(menos de 4), a 5 y la bonita, a 6. Los hombres de Fidel Álvarez Garaot tienen previsto partir de nuevo hoy para las Azores, a la segunda tanda de pescado. "En cuanto repongamos víveres y veamos a los nuestros. Hay que aprovechar la marea", señaló el armador al término de la subasta. El viaje dura cuatro días para la ida y cuatro más para el regreso. La segunda costera se extenderá por más de  veinte días.

"Si no fuera por estos precios a nosotros no nos merecería la pena salir en esta primera marea", señaló Garaot al término de la subasta, después de las fotos con las piezas enormes en la nave amarilla de la Nueva Rula, un hervidero de trabajo en las primeras horas de la mañana: carretillas adelante y atrás. Un "cuidado" aquí y un "que voy" allá. Trabajadores, pescadores y compradores embozados tras mascarillas de todos los modelos. Tras dos semanas y media en la mar Garaot no podía disimular su satisfacción. "Encontramos este año el bonito a 100 millas al norte de las Azores, de la isla de San Miguel".

"Esperemos que la costera dure más que el año pasado, que nos cerraron a finales de agosto", deseó el armador avilesino. "De momento el cardumen grande de pescado está al norte de las Azores. No se sabe hacia dónde va a ir de momento. Es pronto", explicó Garaot.

La novedad de la primera marea del bonito del Norte ha sido trabajar con la seguridad de que ningún pescador pudiera quedar infectado por el coronavirus. "Antes de embarcar nos hicieron las pruebas del covid para saber fijo que no tenemos la enfermedad y para poder trabajar juntos. Estamos en un recinto muy pequeño, tenemos que estar fijos y seguros de que estamos todos limpios", reconoció.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Lo último Lo más leído