Los jabalíes de Salinas, en Castrillón, vuelven a campar a sus anchas por aceras y parques; socializando con todo lo que encuentran a su paso. Y, en esta ocasión, se han acercado hasta la playa. A escasos metros del mar, en la plaza del Náutico de la localidad castrillonense, se ha podido ver a un suido merodear por los jardines en la tarde noche de este martes.

Anteriormente fueron vistos otros ejemplares en un parque local sin que el animal hiciera ademán de molestia alguna por la presencia de algún curioso grabando la escena con su teléfono móvil como ha ocurrido también ahora.

La presencia de jabalíes en las zonas verdes del concejo es una constante en los últimos meses (se ha llegado a ver a niños dándoles comida en la mano) y aunque algunos les han dado la bienvenida, estos nuevos vecinos, tan salvajes, no son bien recibidos por los que los consideran un peligro en la ciudad. Los expertos aseguran que ese contacto tan directo con los humanos les será casi imposible en muchos casos reintegrarse en su hábitat natural. En febrero pasado los animales se mostraron aparentemente tranquilos en su contacto con ungrupo de chiquillos en las inmediaciones del colegio Castillo de Gauzón, de Raíces Nuevo.

Dos asociaciones ecologistas, la Asociación Nacional de Animales con Derechos y Libertad (ANADEL) y el Fondo para la Protección de los Animales Salvajes (FAPAS), decidieron encargarse de ellos, aunque ha habido problemas durante los últimos meses hasta para atraparlos. Y cuando lo consiguieron, llegaron las trabas administrativas en forma de ultimátum: o los sacrifican o los tratan como ganado doméstico. Opciones que indignaron a los ecologistas. Así, de momento, se han quedado con los animales, que se encuentran en un lugar supuestamente seguro (y secreto) que esta mañana decidieron abandonar para salir en busca de comida en un parque local.