Las víctimas: mujeres de avanzada edad a las que abordaba generalmente al caer la noche, en primer lugar con cortesía y educación, para ganarse su confianza, y así acceder con ellas al portal o ascensor de sus viviendas, donde "de forma muy agresiva y sorpresiva les sustraía las joyas u objetos de valor que portaban". El ladrón: un gijonés de unos 40 años que fue detenido el pasado 24 de julio por los agentes de la Policía Nacional de la Comisaría de Avilés, que llevaban ya tiempo tras la pista del presunto caco.

Tanto es así que la investigación comenzó hace semanas. LA NUEVA ESPAÑA publicó, incluso, dos ataques consecutivos a principios de julio de un hombre contra dos mujeres mayores cuando ya habían entrado en el portal de sus respectivas casas, en el barrio del Carbayedo. "Se detectó un número inusual de hechos muy similares entre sí y próximos en el tiempo. El objetivo eran siempre mujeres de avanzada edad. Tras una laboriosa investigación se fue acotando la lista de posibles autores, siempre teniendo en cuenta las características físicas del mismo y su seña característica a la hora de cometer los hechos, convirtiéndose en uno de los objetivos prioritarios de la Comisaría de Avilés", explicaron fuentes del cuerpo.

Las indagaciones permitieron finalmente acreditar la identidad del autor, un hombre de unos 40 años y vecino de Gijón. "Establecimos durante días un amplio dispositivo policial para su localización y detención, el cual culminó en la mañana del 24 de julio con su aprehensión en la localidad de Candás", agregaron.

Una vez finalizadas la diligencias en Comisaría, el detenido pasó a disposición del Juzgado de Guardia de Avilés, que decretó su ingreso en el centro penitenciario del Principado. La investigación continúa abierta para el total esclarecimiento de los hechos, a fin de recuperar la totalidad de los artículos sustraídos y, en su caso, la posible imputación de nuevos hechos que de la misma se pudieran derivar.