Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La Universidad impulsa un tratamiento para evitar ganar peso al dejar el tabaco

La castrillonense Gloria García Fernández lidera el proyecto: "Buscamos a 150 personas que fumen diez cigarros al día y tengan sobrepeso"

La castrillonense Gloria García Fernández, doctora en Psicología, ante el Centro de Servicios Universitarios.

La castrillonense Gloria García Fernández, doctora en Psicología, ante el Centro de Servicios Universitarios. M. V.

Desarrollar un tratamiento innovador entre fumadores con sobrepeso para demostrar que dejar el tabaco no conlleva necesariamente el engorde. Este es el objetivo del proyecto que pondrá en marcha en septiembre el Grupo de Investigación en Conductas Adictivas de la Universidad de Oviedo. La castrillonense Gloria García Fernández, doctora en Psicología, coordina este proyecto de tratamiento del tabaquismo en fumadores con obesidad que financia el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. El programa durará ocho semanas, en las que se hará una sesión semanal de una hora y media aproximadamente y otra de control de unos treinta minutos en la Facultad de Psicología, en Oviedo.

La nicotina se ha asociado con supresión del apetito y un aumento de la tasa metabólica, por lo que se utiliza habitualmente como un método de control de peso, argumentan desde el grupo de investigación de conductas adictivas. Las mujeres con obesidad o alteraciones alimenticias utilizan el tabaco como una estrategia inadecuada para controlar el peso mostrando más resistencia a abandonarlo. Dejar de fumar se asocia con un incremento de peso y. en la población general, la deshabituación tabáquica se ha relacionado con un incremento medio de entre cuatro y cinco kilos, aunque tras doce meses de abstinencia hay una gran variabilidad: el 16% de los que abandona pierden peso y un 13% ganan más de diez kilos. "La ganancia de peso se asocia con el riesgo de recaída, por lo es importante que en los programas para dejar de fumar se intervenga adecuadamente para prevenir un incremento de peso significativo y aumentar las tasas de éxito", defienden desde el grupo.

¿Dejar de fumar engorda? "Esa afirmación no es mentira pero tampoco cierta. En muchos casos se asocia dejar el tabaco con un aumento de peso, pero los datos nos dicen que al año siguiente a dejar de fumar puede haber, de media, un aumento de cuatro kilos. Hay quienes no engordan e incluso gente que pierde kilos. Dejar de fumar puede estar asociado a un incremento de peso, pero no inmediato. Estamos muy interesados en saber qué personas ganan kilos para ayudarlas y prevenir que eso suceda", responde García Fernández.

El proyecto que lidera pretende desarrollar un protocolo de tratamiento innovador para el tabaquismo, dirigido a pacientes con sobrepeso, que incorpore un componente de prevención mediante la intervención sobre hábitos alimentarios básicos, actividad física y estrategias de prevención. "Sabemos por datos científicos que muchas personas no dejan de fumar por miedo a ganar peso, sobre todo las mujeres. Se trata de ayudarles a dejar de fumar, previniendo que no haya un aumento de peso importante", añade la castrillonense.

La Universidad busca a 120 personas para este programa, totalmente gratuito, y la captación está a punto de comenzar. "A partir de septiembre iniciamos la captación de fumadores que fumen al menos 10 cigarrillos diarios que tengan sobrepeso y obesidad y que quieran dejar de fumar. Los interesados pueden ponerse en contacto con la Unidad Clínica de Conductas Adictivas en la Universidad de Oviedo en el teléfono 98510 41 89 o en el correo electrónico

A partir de septiembre también pueden contactar a través de estos mismos medios fumadores que estén en tratamiento por consumo de otras drogas y que quieran dejar el tabaco. Este otro proyecto, dirigido a personas que están en tratamiento por un trastorno por uso de sustancias (diferentes al tabaco), está financiado por el Plan Nacional sobre Drogas y se encuentra en la fase final, aunque aún se reclutará a más participantes a partir de septiembre.

Los investigadores creen que dejar de fumar aumenta las probabilidades de abandonar también el consumo de otras sustancias, como el alcohol o la cocaína y, además, previene las recaídas. Este programa se retoma tras el parón que sufrió por la crisis sanitaria.

Compartir el artículo

stats