Dos policías nacionales ratificaron ayer que una ciudadana británica presentó una denuncia falsa de abusos sexuales al no poder localizarla en las imágenes grabadas por las cámaras de vigilancia de la estación de autobuses de Oviedo en el momento en que la acusada dijo que había pasado por la infraestructura.

Pero no sólo por eso: "A la hora que dijo que estaba en la tienda, no estaba ni siquiera el hombre que dijo que había abusado de ella y había identificado como dependiente de una tienda en la que trabaja sólo el dueño y una empleada", señalaron los dos agentes que actuaron como testigos en un juicio que se celebró ayer en Avilés y en el que se trató de desentrañar si la ciudadana británica mintió o no cuando acudió a la Policía Nacional a denunciar unos presuntos abusos protagonizados por un hombre que aseguró que la había llevado desde la estación ovetense a Avilés en coche. "Dijo que era un BMW, pero tampoco lo vimos en las cámaras", señalaron los agentes ante la jueza titular del Penal Número 1 avilesino.

La mujer cuya acción se juzgó ayer no acudió a la cita marcada. Sí que estuvo a tiempo su abogado y un intérprete que habría tenido que traducir las palabras de la acusada. No hizo falta. El abogado de la defensa trató de disociar la ausencia de la mujer de la vista con la autoría cierta de una denuncia sobre un hecho que presuntamente no había sucedido. Además, rechazó la pesquisas policiales para localizar al presunto autor de los hechos por no ser completas.