La oposición de Carreño forzó ayer la salida del Ayuntamiento del consorcio Albergue y Refugio de Animales (ARA), que integra junto a los ayuntamientos de Avilés, Castrillón, Soto del Barco, Muros del Nalón e Illas. El Partido Popular, Izquierda Unida y Somos Carreño presentaron en el Pleno de ayer una moción de urgencia para que el Ayuntamiento abandone el citado consorcio y así tratar de evitar que la futura perrera se construya en el concejo.

La propuesta salió adelante con los votos a favor de toda la oposición en bloque y los votos en contra del PSOE, que gobierna en minoría. Es decir, diez votos a favor y siete en contra. La portavoz del PSOE, Paula Cuervo, explicó que la intención del equipo de gobierno es seguir en el consorcio como hasta ahora y “buscar un emplazamiento estratégico que se ajuste a las exigencias jurídicas y ambientales vigentes y que no cause perjuicios al vecindario”.

Los partidos de la oposición, sin embargo, consideran que la única solución en este momento es abandonar el consorcio del albergue de animales para que así esta entidad tenga que buscar un emplazamiento en otro concejo. Justifican la presentación de la moción en que se desoyó el acuerdo plenario del pasado 28 de noviembre de 2019 por el que se instaba al consorcio a que “en un plazo de 15 días adopte las decisiones administrativas pertinentes para descartar el emplazamiento del albergue en la finca de Tamón, dada la inviabilidad jurídica ya determinada por este Pleno”, reza la moción.

Por otro lado, los partidos de la oposición de Carreño entienden que “debe tenerse en cuenta que la necesidad administrativa derivada de la atención a los perros y gatos errantes se ha visto satisfecha con la licitación del servicio que corresponde prestar a este Ayuntamiento”. Así las cosas, PP, IU y Somos han forzado al gobierno socialista de Carreño a abandonar el consorcio, con el objetivo de “salvaguardar nuestros derechos y el de los vecinos del concejo”, según explicó Joana Canals, portavoz del Partido Popular.

Carlos López, portavoz de Somos Carreño, manifestó que no entendía “por qué tiene que estar en Carreño [la perrera]”; mientras que Ángel García, portavoz de Izquierda Unida, describió la relación entre Carreño y el consorcio como “la crónica de una muerte anunciada” de un proyecto “que a priori parecía ilusionante”. El Pleno municipal de ayer, con mayoría de diez votos a favor, aprobó la salida del consorcio.