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“No se puede quitar la calle a Ibárruri, es damnificada”, sostienen los memorialistas

Los defensores de las víctimas del franquismo, contra Vox: “Equiparar a la Pasionaria con fascistas es como hacerlo con Hitler y Ana Frank”

“Equiparar a Dolores Ibárruri con los fascistas es como hacerlo con Ana Frank y Hitler. No tiene sentido, es una ofensa a las personas que sufrieron la represión y el exilio de una dictadura criminal como el franquismo”, señaló Rafael Velasco, presidente de la asociación memorialista Famyr, para expresar el

La portavoz del colectivo ARMH, Arantza Margolles, respondió a la alusión de Martínez Riola a la Unión Europea tras afirmar que “el comunismo tiene la misma connotación de represión y de crímenes que el fascismo”. Ante eso, Margolles replicó: “La resolución de la UE a la que la ultraderecha alude la interpretan de forma torticera para seguir sin condenar la dictadura. Lo que pide Europa a España es que se deje de exaltar el régimen franquista y en pleno 2020 vemos como algunos siguen sin aceptarlo”.

Margolles fue más allá y manifestó que “elige mal la ultraderecha atacando la figura de Dolores Ibárruri, precisamente en Avilés, ya que fue su mitin en el Suárez Puerta uno de los hitos totémicos de la transición a la democracia en Asturias. Les guste o no, no se puede negar el papel de los comunistas en la conquista de las libertades en este país”. Carmen Prado es la portavoz de La Comuna, otro colectivo memorialista. “Lo de Vox es un sinsentido, es indignante. El general Yagüe era un genocida y está probado, Dolores Ibárruri defendía la legalidad, la Segunda República, y no el golpe de Estado. Y esto es un aviso a PP y Ciudadanos, en este tipo de casos, si no te opones, están diciendo que sí, que les apoyas”, señaló la portavoz de La Comuna.

Los colectivos memorialistas hicieron también alusión al estudio pendiente de la Universidad de Oviedo vinculado a la revisión de los alusiones al franquismo en el callejero avilesino. Velasco, en este sentido, reclamó más “agilidad” en la eliminación de nombres vinculados al régimen y reclamó a los ayuntamientos que, con la ley de memoria asturiana en la mano, “no harían falta estudios de la Universidad” para retirar esos nombres de regidores y de personas significadas. Margolles, cogió el testigo, y manifestó que la retirada de las huellas franquistas del callejero “es de obligado cumplimiento”. “En el caso de Apolinar García es especialmente sangrante ya que difícilmente se podrá educar en valores cuando existen centros que conservan nombres dedicados a figuras relevantes de la dictadura”, añadió.

Carmen Prado, por su parte, fue clara: “La intención es que con la ley de memoria hay que obligar a los ayuntamientos a quitar los símbolos del franquismo”. Pablo Castañón siguió la estela marcada y manifestó que los “alcaldes franquistas no deberían estar” en el callejero. “Ya es hora de quitarlos”, concluyó.

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