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Los inquilinos del Nodo no tienen que pagar derramas: corresponde a la cofradía

El juez frena la intención de los propietarios de edificios del barrio que querían que los alquilados asumieran gastos que no les incumben

Protesta de los vecinos del Nodo contra la cofradía de pescadores, en  una imagen de archivo. | Ricardo Solís.

Protesta de los vecinos del Nodo contra la cofradía de pescadores, en una imagen de archivo. | Ricardo Solís.

La cofradía de pescadores “Virgen de las Mareas”, que es la entidad dueña de los bloques del barrio del Nodo, no puede repercutir en sus inquilinos los gastos correspondientes a la comunidad de propietarios. O sea, las “derramas” obligatorias le corresponden únicamente a la hermandad profesional. Y esto es

Manuel Barba, que es el abogado de la inquilina de la cofradía, explica: “Mi clienta es viuda de la mar. Tiene un contrato de arrendamiento fechado en 1970. La ley dice que para que ella tenga que hacerse cargo de las obras tiene que existir un acuerdo con el casero. No existe”, apunta.

El letrado confía en que las otras ocho demandas se resuelvan a favor de los inquilinos

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La sentencia explica esto mismo diciendo que “salvo pacto en contrario, no procederá [el propietario] la repercusión al arrendatario de las derramas extraordinarias que gire la comunidad por corresponder dicho gasto al arrendador”. Para que esto hubiera podido llevarse a cabo, la magistrada apunta que “resulta necesario conforme a la normativa y la doctrina aplicable al caso, un pacto expreso entre arrendador y arrendatario, lo que no consta en modo alguno acreditado”.

La sentencia de esta semana es la primera de nueve demandas que habían presentado los vecinos alquilados “contra la pretensión de la cofradía de ahorrarse los gastos de obras ordenadas por el Ayuntamiento”, apostilla el letrado. “Confío en que el resto de las sentencias den la razón al mismo fundamento jurídico que hemos presentado”, añadió. Las otras demandas vienen de las calles Goleta, Trainera y Balandro.

El abogado entiende que la cofradía amenazó a sus inquilinos cuando les envió los correspondientes burofaxes en los que les advertía de que si no hacían frente al pago de las derramas ellos podrían resolver los contratos. “O, al menos, procurar hacerlo”, señala el abogado. “Hay vecinos que ante el aviso de la cofradía decidieron pagar. Mi defendida también, ahora se lo tienen que devolver y, además, los gastos los tiene que asumir la propia cofradía”, resume.

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