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Noelia Bada | Psicóloga, habló sobre la violencia de género en Avilés

“El problema del patriarcado es que nos atraviesa como sociedad”

“La violencia machista es un asunto social y no privado; tenemos que atender a los signos visibles e invisibles de esa violencia”

Rosa Elena García, ayer, durante la lectura del manifiesto del 25N. | M. V.

Rosa Elena García, ayer, durante la lectura del manifiesto del 25N. | M. V.

Noelia Bada Fernández (Oviedo, 1975) es psicóloga de la red regional de casas de acogida de Cruz Roja del Principado de Asturias. Bada fue la encargada de abrir los actos del 25N contra la violencia machista con una conferencia titulada “La sociedad frente a la violencia de género” e impartida

Noelia Bada Fernández (Oviedo, 1975) es psicóloga de la red regional de casas de acogida de Cruz Roja del Principado de Asturias. Bada fue la encargada de abrir los actos del 25N contra la violencia machista con una conferencia titulada “La sociedad frente a la violencia de género” e impartida en el salón de recepciones del Ayuntamiento de Avilés. Su charla fue retransmitida a través de internet. La conversación con LA NUEVA ESPAÑA se desarrolla en el salón de recepciones minutos después de finalizar el acto institucional en el que se leyó el manifiesto del consejo municipal de la Mujer de Avilés a cargo de Rosa Elena García Prado, responsable del programa Igualdad del Ayuntamiento de Avilés.

–¿Qué retos tiene la sociedad para intentar acabar con esta lacra que es la violencia machista?

–Lo primero es ser conscientes de que se trata de un problema social y no privado, como comenté en la conferencia. Hay que hacer hincapié en que todos y todas somos responsables de atajar la violencia, nos implica como personas y también como organismos. Y hay que evaluar la importancia que tiene. A nivel preventivo tenemos que educar en igualdad, eso es una cuestión fundamental y huir de las diferencias de educación entre niños y niñas. Entonces tenemos que educar en igualdad para que todas las personas tengamos los mismos derechos.

–Estamos observando que con el paso del tiempo la influencia del machismo y del patriarcado no tienen edad, afecta tanto a personas jóvenes, adultas y ancianas. Se están tomando medidas pero seguimos ante un elevado número de casos de violencia, ¿qué le sugiere?

–El problema es que el patriarcado nos atraviesa como sociedad. Tenemos determinadas pautas culturales y determinadas creencias que hacen que incorporemos una violencia simbólica que no se ve pero que está presente en todas estas cuestiones.

–Hablamos entonces de que la violencia no es solo la física, ¿No es así?

–Claro que no. Tenemos que tener en cuenta que la violencia psicológica tiene los mismos daños y consecuencias graves sobre las mujeres que la padecen. También está la violencia ambiental o la que tiene que ver con la economía de las mujeres, que se centra en no dejarlas acceder a recursos, empobrecerlas, al final, hay que poner hincapié en todo tipo de violencias e intervenir en todas ellas. La violencia física es la más visible, pero tenemos que atender tanto a los signos visibles y a los invisibles de la violencia.

La violencia vicaria, que es atacar a una mujer a través de sus hijos e hijas, es la mayor forma de maltrato hacia ella

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–Con el auge de las redes sociales, ¿estamos asistiendo a un nuevo foco de violencia?

–La violencia simbólica está presente en todas estas cuestiones. y las redes sociales favorecen que se puede decir casi de todo. Sé que hay que algunas redes sociales que limitan determinados comentarios u otras cuestiones que tienen que ver con la dignidad de las personas. La educación es fundamental y el buen uso que hagamos de las redes sociales es responsabilidad de todos y todas.

–Actualmente sufrimos una pandemia por covid y la pasada primavera hubo un confinamiento domiciliario. ¿Cómo vive este tipo de situaciones una mujer que es víctima de violencia machista?

–La situación del confinamiento fue muy complicada porque de primeras fue una decisión repentina por una determinación urgente del Gobierno y lo que nos dimos cuenta las personas que trabajamos en asuntos relacionados con la violencia de género es que había muchas mujeres atrapadas en su casa con un agresor durante 24 horas al día y con una convivencia obligatoria. Entonces, el hincapié que hacíamos los y las profesionales es que es esas mujeres pudieran tener ayuda y que pudieran acceder a los recursos necesarios. Intentamos hacer campañas de sensibilización, que los recursos fueran más asequibles hacia ellas, intentar que hicieran planes de seguridad para poder salir del domicilio,... Cuando acabó el confinamiento, el número de casos que llega es importante porque la situación fue muy difícil para ellas. Durante el confinamiento y, en general, en todos los casos de violencia de género no podemos hacer responsable a la mujer de parar esa violencia, es imposible. Es una situación preocupante y se puso el foco en un problema grave que sufrieron las mujeres.

–Tras escuchar la lectura del listado de mujeres asesinadas por violencia machista en lo que va de año, se observa que en no pocos casos el asesino se suicida momentos después de cometer el crimen. ¿A qué reflexión le lleva esta situación?

–El suicidio de un agresor suele ser evitativo, el hecho ya lo hizo, es decir, que pierde el objeto de poder que era la mujer. Quiere deshacerse de esa situación.

–Hay casos también en que ese asesino ataca a los hijos de esas mujeres...

–Lo que llaman la violencia vicaria, que es atacar a una mujer a través de sus hijos e hijas. Es una de las violencias más duras para una mujer porque le quitas lo más importante para ella, que es su maternidad. Es matarla en vida, que se suele decir. Es la mayor forma de maltrato hacia una mujer.

–¿Cuándo se acabará esta situación, cuándo dejaremos de hablar de violencia machista?

–Soy optimista, siempre lo soy. Pero también es verdad que nos queda mucho trabajo por hacer. Las cifras de asesinadas es altísima. Como sociedad tenemos que ser responsables, tanto las instituciones como los ciudadanos y ciudadanas tenemos que prestar ayuda a las mujeres que son víctimas y entender el problema como un asunto grave.

“No habrá una sociedad plena mientras haya amenazadas”

La abogada y responsable del programa Igualdad del Ayuntamiento de Avilés, Rosa Elena García, fue la encargada ayer de la lectura del comunicado del consejo de la Mujer de Avilés con motivo del día contra la violencia machista. “No seremos una sociedad plena mientras existan mujeres, niñas y niños, y personas del colectivo LGTBIQ sigan encontrándose amenazadas, inseguras, y acaben siendo asesinadas”, leyó García en un comunicado en el que también pedía al Principado cubrir las vacantes del equipo psicosocial del Juzgado de Avilés y poner en marcha una unidad de valoración forense integral para el noroccidente de Asturias. Además de impulsar la sensibilización de los menores sobre los estereotipos de género “que aún perviven”. “Pedimos a la ciudadanía que se movilice, hombres y mujeres, que nos comprometamos a denunciar estas situaciones y no seguir siendo cómplices”, concluyó.

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