La madre que maltrató a su hija menor de edad durante años aceptó ayer por la mañana los hechos por los que la Fiscalía había lanzado una acusación doble: primero como autora de un delito de malos tratos continuados en el tiempo y, en paralelo, por haber cometido maltrato en el ámbito familiar.

Lo que determina la sentencia acordada ayer a primera es que la mujer tiene que asumir un año y nueve meses de cárcel, pero no tendrá que entrar en prisión porque el Ministerio Público rebajó al final la petición de pena para los delitos que le imputaba.

Accesoriamente a esto, la madre ha perdido la patria potestad y tiene que abonar 2.000 euros en concepto de responsabilidad civil. Tanto la defensa como la acusación particular y la Fiscalía acordaron este pasado jueves evitar que la menor tuviera que declarar en la vista que estaba fechada ayer. Ninguna de las tres partes quiso que la menor perdiera colegio. La sentencia de conformidad supone que la Fiscalía hará un informe favorable para que la madre condenada no tenga que ir a la cárcel.

La Fiscalía sostuvo que una niña avilesina que actualmente tiene 16 años habías estado soportando malos tratos habituales tanto físicos como psicológicos por parte de su madre durante casi una década. La madre mostró con palabras y hechos que rechazaba la presencia de su hija.

La acusación pública retrató a una madre que lo mismo reprochaba a su hija el hecho de haber nacido –“eres una mierda, ojalá no te hubiese tenido, eres lo peor que me ha pasado en la vida”– como que la conminaba a irse de casa pese a ser menor de edad – “si tengo que denunciarte para que te marches, lo haré por cualquier motivo para que te saquen de casa”; “si no marchas de casa, te voy a hacer la vida imposible”.

El día 15 de diciembre de 2018, siguió el relato de la Fiscalía, la acusada tuvo una discusión con su hija porque no le dejaba su móvil y en un momento dado le dijo: “No me sirves para nada, eres una parásita. No te quiero, quiero más a tu hermano que a ti”. Ese mismo día, abunda el fiscal, la madre también le preguntó a la niña si la ropa que llevaba se la había comprado ella, y al responder la menor que sí, que lo había hecho con sus ahorros, la mujer cogió unas tijeras y le cortó todas las prendas. Entonces la niña tenía 15 años y al día siguiente se fue de casa. Otro episodio del que se hizo eco la acusación ocurrió un día en que la madre le dijo a su hija: “Vas a conseguir que me suicide por tu culpa, no te aguanto”. En alguna ocasión, la violencia verbal vino acompañada de bofetadas y amenazas, como cierto día que la madre esgrimió un cuchillo diciendo a su hija: “Vete o atente a las consecuencias”. La vista del acuerdo se celebró a puerta cerrada.