El Consorcio del Albergue y Refugio de Animales (ARA) seguirá adelante y vuelve al punto de salida tras la salida de Carreño. El organismo, que ha celebrado esta mañana la primera reunión desde que se inició el mandato, ha decidido desistir del proceso que desató el conflicto con el Ayuntamiento carreñense, la construcción de la perrera en unas fincas de Tamón. Los Ayuntamientos consorciados se dan una última oportunidad y el próximo día 18 se reunirán de nuevo para reactivar la búsqueda de una nueva ubicación para la perrera, una demanda histórica.

Los representantes de Avilés, Castrillón, Corvera, Gozón, Muros de Nalón, Pravia, Illas, Las Regueras y Soto del Banco (por Candamo se excusaron por coincidir la reunión con la celebración de su pleno) han coincidido en que “el Consorcio tiene que seguir adelante”, según expuso tras la reunión el concejal de Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Avilés, Jorge Luis Suárez, quien detalló las reuniones que mantuvo en los últimos meses con el gobierno y la oposición de Carreño en busca de una finca alternativa a la de Tamón. Hubo contactos hasta el último minuto. "Un día antes de la reunión que teníamos convocada para el 30 de octubre, se celebró el Pleno en el que tres grupos de la oposición votaron a favor de la salida del Consorcio. Hubo contactos hasta el último momento", dijo.

"Los once ayuntamientos que hemos estado en la reunión de hoy creemos que el Consorcio es válido y creemos que tenemos que seguir adelante en el futuro para buscar un albergue", aseguró. Según explicó Suárez, la salida puede ser, y así se planteó en la reunión de hoy en base a un informe técnico preliminar, prescindir del procedimiento de la ley de contratos del Sector Público por el que se ha llegado a la parcela de Carreño y abrir una nueva vía a través de la ley de Patrimonio. En este sentido, en la reunión del día 18 se planteará que los ayuntamientos se den un plazo de 45 días para buscar parcelas susceptibles de acoger la construcción del albergue, que no entren en contradicción con el planteamiento urbanístico de cada municipio y una vez estudiadas optar por la más idónea a través de una comisión técnica.

Es decir, se trata de volver al punto de partida y de que cada ayuntamiento busque fincas en su municipio, ya sean públicas o privadas, acordes con el equipamiento a construir. Una mesa técnica elegiría después la más idónea.

Suárez señaló que es necesario hacer labor pedagógica por parte de los ayuntamientos y explicar a la ciudadanía que un albergue moderno no causa problemas de ruidos ni olores, aunque esté cerca de viviendas, porque disponen de dispositivos técnicos que lo impiden. "Si abrimos un proceso nuevo yo soy optimista y creo que con el compromiso adquirido de todos los ayuntamientos de seguir para adelante y mantenerse en el Consorcio y tener claro que la finca elegida, le corresponda a quien le corresponda, hay que asumirla", concluyó.

El Consorcio tiene que renovar sus Estatutos tras la salida de Carreño y reorganizar los porcentajes de participación. Entre los cambios a incorporar, está previsto el siguiente: si un Ayuntamiento decide salirse del Consorcio no podrá volver a entrar en él.