Aún más caída de la que se intuía. La salida de vía en la que perdía la vida una familia con orígenes avilesinos, Iván García Buelga, dos de sus hijas y el marido de una de ellas, cuando circulaban por la carretera que conecta Artenara con Valleseco, a la altura de los Pinos de Gáldar (Las Palmas de Gran Canaria), provocó que el vehículo se desplomara por la ladera de un barranco desde 120 metros de altura. Un operario de mantenimiento de Carreteras dio la alerta en la tarde de ayer, 18 horas después del accidente, al ver varios malecones de seguridad destrozados y un turismo Kia Niro despeñado. Cuando un rescatador del helicóptero del Grupo de Emergencias y Salvamento (GES) pudo llegar al lugar confirmó el fallecimiento de los cuatro pasajeros. Las víctimas tenían profundas raíces en el pueblo de Artenara y también en Avilés. Ambas localidades durmieron anoche consternadas con el suceso.

Las primeras indagaciones de la Guardia Civil de Tráfico apuntan a que el siniestro se pudo producir entre las nueve y las diez de la noche de antier, martes, 8 de diciembre. El padre, el mecánico asturiano José Iván García Buelna, sus dos hijas Marta y Rita García Bolaños, y el marido de esta última, el piloto de aviones británico de nombre Richard, abandonaban la casa familiar del pueblo cumbrero después de visitar a la abuela de ellas. Era de noche, hacía mal tiempo, con lluvia y neblina; y por delante tenían un largo trayecto hasta llegar al barrio capitalino de La Isleta donde vivían. El accidente ocurrió tres kilómetros después de salir del casco urbano artenarense. En una curva a derecha situada en el kilómetro 35 de la GC-21 el coche se salía de la vía por el margen izquierdo, colisionaba contra varios quitamiedos de hormigón que se encuentran en un tramo de apenas 20 metros entre dos vallas de seguridad y se precipitaba por una ladera.

Iván García Buelga y las dos hijas que viajaban con él en el coche.

Iván García Buelga y las dos hijas que viajaban con él en el coche.

La sala de emergencias movilizó de inmediato al helicóptero del GES, así como a Bomberos del Consorcio que acudieron desde las bases de Gáldar, Arinaga, Telde y San Mateo. Los rescatadores de la aeronave fueron los primeros en personarse en el lugar. Uno de ellos se deslizó de la cabina hasta conseguir situarse junto al vehículo para confirmar el fallecimiento de los cuatro ocupantes.

El lugar en el que se encontraba el turismo, de difícil acceso; así como las condiciones meteorológicas, con algo de niebla y lloviznas, hicieron inviable recuperar los cuerpos por vía aérea. Los bomberos, con la colaboración de Protección Civil de Artenara y Valleseco, valoraron hacerlo por tierra, aunque el amplio dispositivo descartó cualquier maniobra ante la peligrosidad que suponía. Así, el juez en funciones de guardia del partido de Santa María de Guía tomó la decisión de posponer la recuperación de los cadáveres hasta primera hora de la mañana de hoy. Si las condiciones meteorológicas lo permiten, la operación se tendrá que realizar a través del helicóptero, según informaron fuentes de los recursos que participaron en el servicio. La intención es afianzar el vehículo para sacar los cuerpos del habitáculo y proceder a su traslado a una zona segura.

El equipo de Atestados del Subsector de Tráfico de la Comandancia de Las Palmas, por su parte, inició ayer las pesquisas para tratar de conocer las causas del accidente del que realizarán un informe técnico de lo ocurrido ante la falta de un testimonio que pueda esclarecer que fue lo que sucedió para que el coche se saliera de la vía y se despeñara por la ladera.