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Josefa la de La Parra, una vida entre pucheros

“El día de su muerte jugó al parchís, como cada tarde”, relata Maximino Díaz sobre las últimas y tranquilas horas de su madre

Josefa Suárez. | Ricardo Solís

Josefa Suárez. | Ricardo Solís

“Hizo vida normal hasta el último día: jugó al parchís como cada tarde, cenó, se fue a la cama y murió esa noche (la madrugada del viernes)”. Así relata el arquitecto Maximino Díaz las últimas horas de su madre, Josefa Suárez, “Josefa la de La Parra”, que falleció a los 94 en Valencia de Don Juan (León), en la urbanización de Valjunco, donde residía con su hija Mari Díaz y su yerno Adolfo García. “Mi madre, hace un año, pasó por una situación complicada pero ahora hacía vida normal; fue feliz hasta el final”, añadió Maximino Díaz.

Por la izquierda, Josefa Suárez, con su hija Mari Díaz y su marido, Jesús Díaz, hace unos años en la cocina de La Parra.

“Mi madre nació en Arlós (Llanera) en el palacio de la Mota, ya que su familia, entonces, era la guardesa. Fueron 16 hermanos, una familia muy extensa. Mi padre, Jesús, también era del concejo de Llanera, de Vidriera. Vino a la comarca avilesina y puso un primer negocio, un bar en San Juan de Nieva, que se llamó La Parra. Mis padres se casaron en 1947 y ahí comenzaron con el restaurante La Parra de Avilés, en un local que siempre había sido del sector hostelero”, recuerda Maximino Díaz.

Jesús Díaz falleció hace 20 años, pero Josefa Suárez, su hija Mari y su yerno Adolfo continuaron con el negocio hasta 2007. Por La Parra, en sus 60 años de vida, pasaron clientes de toda condición: marineros, obreros e ingenieros de Ensidesa y de la Junta de Obras del Puerto, que estaba a dos pasos del restaurante, y muchos avilesinos y visitantes. En los últimos años las cenas y bailes de Carnaval eran santo y seña de la fiesta avilesina.

Josefa Suárez recibió decenas de homenajes cuando se supo que cerraba La Parra. “En estos momentos que estamos viviendo y dado que no puede haber aglomeraciones, sus amigos y clientes lo mejor es que la recuerden con cariño”, señaló el hijo de la fallecida. La peña “Josefa La Parra”, nació hace unos años y a sus integrantes les unen lazos de sangre. «Somos una familia que siempre ha estado unida alrededor de una mesa. Incluso despedimos a los familiares con una celebración, somos así», sentenciaba la hostelera avilesina hace unos años. Su familia, sus hijos, sus cinco nietos y su biznieto no necesitarán sentarse a una mesa para recordar a esta gran trabajadora, que fue santo y seña de la hostelería avilesina.

El funeral de Josefa Suárez está previsto para hoy en la iglesia de Bonielles (Llanera) y después recibirá sepultura en el cementerio parroquial. Dada la situación sanitaria los actos serán en la intimidad familiar y más adelante habrá un funeral en Avilés.

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