Dos meses encerrados en una masía sirvieron para moldear el nuevo estreno absoluto del Palacio Valdés, el primero del año: “Diva”, obra de Albert Boadella, que ha querido repasar la “bellísima decadencia” de María Callas durante sus últimos años de vida “cuando apenas podía cantar” tras tiempo sin hacerlo. “Los ensayos en mi masía parecía el ‘Decamerón’, con la peste en el exterior y con la belleza y la felicidad dentro, fueron dos meses formidables”, señaló Boadella, no sin antes destacar la “concentración tremenda” que supusieron esos dos intensos meses de ensayos.

El director aprovechó su presencia en Avilés para reconocer al programador Antonio Ripoll, destacar “lo formidable que es el Palacio Valdés” y “lo bien que se come en Avilés”. “Diva” es una obra de teatro musical. “Una tragedia musical, pero partiendo de la idea de que la música nunca deprime”, señala el director de la pieza que se estrenará mañana en el odeón avilesino. La soprano María Rey-Joly será la encargada de encarnar a la diva operística. “No se trata de una imitación; tiene gestos, pero esta María Callas tiene mucho de María Joly y de Albert Boadella en un momento duro de su vida en el que fue desgraciada”, señaló la también actriz, que compartirá escenario con Antoni Comes, que hará el papel de Aristóteles Onassis, de quien Callas está profundamente enamorada, y también del pianista que acompaña a la soprano en el escenario.

“Era tal la concentración que teníamos en la masía que parecía una vida monacal, sin voto de castidad pero sí obedeciendo mis instrucciones y con voto de pobreza, algo propio del artista”

Albert Boadella - Dramaturgo y director teatral

La función está ambientada en París cuando María Callas lleva seis años sin cantar. La crítica de la época “se cebó con ella” y además, “su amor está casado con Jackie Kennedy; eso sí, tiene una personalidad atrayente y un arte extraordinario”, remarca Boadella, quien avanzó que durante la representación Callas repasa sus arias más propias “aunque lo cantó todo”. De sus actores destacó que “cantan tan bien como actúan”, por eso decidió repetir con ellos en esta función, después de formar parte del elenco de “¿Y si nos enamoramos de Scarpia?”, que era una comedia también musical. Antonio Comes destacó que los asistentes saldrán con una idea de “cual fue la vida de la fabulosa María Callas” y recordó los ensayos en la masía del director “como un descubrimiento” de los “momentos más especiales” que ha vivido en su carrera profesional.

Albert Boadella, ayer, en Avilés. Mara Villamuza

“Era tal la concentración que teníamos en la masía que parecía una vida monacal, sin voto de castidad pero sí obedeciendo mis instrucciones y con voto de pobreza, algo propio del artista”, ironiza el director catalán, que tuvo tiempo para hablar sobre actualidad y referirse al asalto al Capitolio en Estados Unidos: “Eso es más que teatro, es un riesgo para la democracia, parece imposible que ocurriera algo así en pleno siglo XXI”. Boadella también tuvo palabras en las que añoró “la libertad de los años ochenta” frente al actual “giro inquisitorial” de parte de la sociedad.

La concejala de Cultura, Yolanda Alonso, despidió la presentación del nuevo estreno absoluto de mañana en el Palacio Valdés con un llamamiento al público: “El público ha de volver al teatro, sé que hay miedo, pero no puede ser porque el teatro y la cultura son espacios seguros donde se guardan todas las medidas sanitarias. No puede ser que al estreno de ‘Ira’ solo vinieran treinta personas. Todos estamos haciendo un esfuerzo tremendo y es triste ver que el teatro no se llena”.