La llamada telefónica de un conductor advirtiendo de la presencia de un perro suelto en la calzada de la Autovía del Cantábrico a la altura del embalse de Trasona (Corvera) movilizó ayer a mediodía a la Guardia Civil de Tráfico, que envió patrullas a la zona para acabar con el riesgo que suponía el chucho para la circulación. Una vez en el lugar, los agentes señalizaron el peligro y cortaron el tráfico mientas empleados del servicio de mantenimiento de carreteras trataban de coger al can. En cuanto el animal dejó de ser un problema, los agentes de Tráfico regularon la circulación para devolver la normalidad a la vía.

Según la Benemérita, los atropellos a animales son una de las más importantes causas de siniestralidad vial, especialmente en invierno. Los atropellos a animales domésticos suponen el doble que los atropellos a animales salvajes, siendo la mayoría atropellos a perros.