El comité de empresa de Alu Ibérica (la antigua Alcoa) considera que el presidente del Principado, Adrián Barbón, muestra “una pasividad tan peligrosa” sobre el devenir de la fábrica como para que los trabajadores de la aluminera avilesina lleguen al día 1 de agosto “con una mano delante y otra detrás”. Y considera todo esto después de una concentración delante de la Presidencia del Principado, ayer por la mañana, en la que se vio a diputados de la oposición pero a ningún representante del Gobierno regional.

“Habíamos pedido una cita con el señor Barbón para que supiera de primera mano qué está sucediendo. Sabemos que ha leído nuestra petición, pero no ha respondido nada. Tenía que dar vergüenza al Principado quedarse con los brazos cruzados: no lo está haciendo la Xunta de Galicia”, subrayó José Manuel Gómez de la Uz, el presidente del órgano de representación de los trabajadores de una planta sometida desde el pasado mes de abril a la controvertida gestión de la entidad comercial Grupo Industrial Riesgo que, junto a su socia Parter Capital, y la multinacional Alcoa son objeto de escrutinio por parte de la Unidad de Delitos Económicos de la Guardia Civil en virtud de una orden de la jueza Ana María Tardón, de la Audiencia Nacional. “Como siguen por esta línea, nosotros vamos a tener que ampliar nuestras movilizaciones: vamos a hacerlas conjuntamente con Galicia”, prometió De la Uz antes de añadir: “Piensan que todo se pueda solucionar por la vía judicial y no es así. No existe un plan industrial y tiene que haberlo. La vía judicial es la que nos hemos visto obligados a emprender para poder salir de este atolladero con algo más que la cartilla del paro”, sentenció.

Aspecto de la concentración del comité de empresa de Alu Ibérica, ayer, en Oviedo. Miki López

Los sindicatos reclaman por dos vías (la social y la penal) devolver el proceso a la casilla de salida; es decir, al 15 de enero de 2019 cuando los trabajadores y Alcoa acordaron un despido colectivo con un plan social que no existe en la actualidad. Y no existe por la manera singular de llevar Riesgo su negocio (con retraso en los pagos de las nóminas y en los incentivos sociales del convenio, abriendo expedientes a trabajadores y representantes sindicales; de hecho, los de la planta de Alu Ibérica en La Coruña llevan quince días de huelga por el despido de una trabajadora tras un confuso suceso en las instalaciones de la capital gallega).

Los representantes sindicales de la aluminera esperaban la implicación personal de Barbón en un problema que va camino del precipicio (el acuerdo de compraventa concluye el 31 de julio). Riesgo asegura que su intención es continuar, invertir y mantener el empleo. No obstante, sus pasos estos primeros meses han ido por otros derroteros.