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Carmen Bueno | Directora académica del colegio San Fernando

Carmen Bueno: “Las normas anticovid han hecho que la docencia pierda calidez y cercanía”

“La tecnología y el extra motivacional de los profesores hacen más llevadera la situación”, sostiene la directora académica del colegio San Fernando

Carmen Bueno, directora académica del San Fernando.

Carmen Bueno, directora académica del San Fernando. Ricardo Solís

Carmen Bueno es la directora académica del colegio San Fernando, el centro educativo con más alumnado de Avilés desde Infantil a Bachillerato.

–¿Qué ha cambiado este año en las aulas?

–A nivel físico, la necesidad de mantener la distancia social nos ha obligado, en los niveles de Educación Primaria, Secundaria y Bachillerato, a variar la disposición de las mesas en las aulas. Pasamos de tener los espacios distribuidos de forma que se favoreciese el trabajo colaborativo a vernos obligados a colocar las mesas de forma individual. Cada alumno tiene identificada su mesa y silla con su nombre y en el suelo tienen indicada la distancia y posición donde debe colocarse, impidiendo así las modificaciones que anteriormente se podían hacer en función de la actividad en el aula. Además, hemos tenido que incorporar cámaras web y dispositivos electrónicos para facilitar el seguimiento de las clases a aquellos alumnos que pudieran tener que permanecer en casa en aislamiento. El uso de mascarillas por parte del profesorado también ha obligado, en algunas clases y profesores a incorporar un micrófono amplificador para facilitar la correcta audición por parte de nuestros alumnos de lo comentado en el aula. A nivel emocional, las sesiones de clase resultan un poco más frías y distantes. A nivel sanitario, y para evitar posibles contagios, se prohíbe compartir materiales, incluidas las tizas, el equipamiento de las aulas se tiene que desinfectar después de cada uso, se debe ventilar cada poco por lo que, a pesar de la calefacción, las aulas están más frías. Todas estas imposiciones sobrevenidas hacen que se pierda un poco la cercanía y calidez de las interacciones entre los alumnos y con el profesorado, que en la mayoría de los casos se suple con el extra motivacional que aportan los docentes para hacer esta situación un poco más llevadera para todos.

–¿Cómo se está adaptando el equipo docente a las nuevas medidas?

–La flexibilidad de los equipos docentes para adaptarse a esta nueva situación nos ha sorprendido a todos. Ya no es solo que se hayan adaptado a tener que asumir responsabilidades que no son meramente educativas y a tener que estar muy pendientes de que los alumnos respeten todas las normas de seguridad e higiene. Esta situación ha obligado a modificar la forma de impartir las clases y de trabajar con los alumnos. La tecnología es en este momento una gran aliada en nuestro centro. Es cierto que se encuentran dificultades, como en los niveles de Educación Infantil, donde lo que parece que cuesta un poco más es el no poder hacer demostraciones de cariño y tener que mantener las distancias, así como el conseguir que los niños no compartan materiales. En los niveles superiores, en ESO y Bachillerato, la dificultad es sobre todo en la nueva duración de las sesiones, fijadas en 45 minutos y que se considera muy escasa. Se acortan los tiempos pero no los temarios y siempre parece que falta tiempo para concluirlos.

–¿Y los alumnos?

Los alumnos se adaptan con más facilidad que los adultos. Ellos disfrutan del día a día aprendiendo, conviviendo y socializando con sus compañeros. En especial los más pequeños nos están dando una lección de saber estar, adaptándose a las filas, a trabajar intentando no compartir y a no juntarse con compañeros de otros grupos. Donde encontramos más dificultad es en mantener las distancias entre ellos mientras están comiendo el tentempié en el recreo, pues no se dan cuenta que al bajar la mascarilla deben extremar las distancias.

–¿Están preparados para las nuevas formas de educación online?

–Nuestro centro ya había hecho una apuesta fuerte por el uso de la tecnología en el aula y eso nos ha permitido que en esta situación estuviésemos mejor preparados para afrontar el reto. La tecnología es una gran aliada que nos ha permitido no perder ni un día las clases. Desde principio de curso impartimos una sesión semanal de Computer Science en Educación Primaria para que los alumnos, desde pequeños, manejen las “G Suites” con las que trabajamos en el colegio, y que les va a facilitar el ser más autónomos en el uso de las herramientas digitales. A su vez, en ESO y Bachillerato todos los alumnos disponen de un ordenador donde tienen sus libros digitales. Los docentes manejan las herramientas y plataformas educativas con las que poder continuar el proceso de aprendizaje. Se realizaron cursos de formación específicos para profesores sobre el manejo de las herramientas digitales para facilitar su actualización al nuevo escenario.

–¿Cómo está siendo la colaboración de las familias en este proceso?

–Las familias comprenden la situación y entienden que desde el colegio hacemos todo lo posible para que los alumnos continúen con su proceso de aprendizaje y que la relación con sus profesores y compañeros siga siendo muy fluida y cercana. De todas formas y a pesar de que las medidas que se toman procuran tener en cuenta la conciliación familiar, no siempre es posible atender todas las situaciones particulares y a veces puede generar algún malestar, pero quienes marcan el tipo de intervención por lo general son las autoridades sanitarias y esas tienen prioridad. Aún así intentamos dar solución a las posibles dificultades que les surjan, y por supuesto flexibilizar y atender las circunstancias de cada familia.

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