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“Que nadie se confunda: hay cofradías con el agua al cuello”, alertan los pescadores

El presidente de la federación asturiana de organizaciones pesqueras pide al Principado que conceda ayudas para mantener el sector a flote

Adolfo García.

Adolfo García. Ana M. Serrano

El hecho de que la pesca asturiana, como ayer informó este diario, haya cerrado en 2020 un año de récord plasmado en las mejores cifras de capturas y volumen de ventas en cinco años oculta, no obstante, una cruda realidad que estrangula a las pequeñas y medianas cofradías de pescadores de la región, que son la mayoría: la caída de ingresos por la depreciación de ciertas especies de pescado ha obligado a estas entidades a gastar los ahorros –la que los tenía– y el panorama para 2021 es “desolador”, en palabras del presidente de la Federación Asturiana de Cofradías de Pescadores, Adolfo García Méndez.

El presidente del colectivo asturiano de cofradías de pescadores hace ver que, siendo cierto que el conjunto del sector pesquero asturiano (diecinueve puertos y otras tantas lonjas) ha logrado cifras de récord en toneladas y valor absoluto de las ventas, el reparto de ese teórico “éxito” no es lineal: “Las rulas de Avilés y Gijón [precisamente las ajenas a las cofradías de pescadores pues están gestionadas por las respectivas autoridades portuarias estatales] capitalizan la práctica totalidad del incremento de la cifra de pescado desembarcado y eso ha sido posible por obra y gracia de dos excelentes costeras, la de bonito y la de bocarte. Pero para el resto de cofradías el año ha sido horrible, pésimo”.

García Méndez asegura que hay cofradías, como la que él preside sin ir más lejos, la de Puerto de Vega, que han sufrido “una merma de kilos desembarcos de más de 100.000 kilos, cuyo contravalor en dinero es de unos 600.000 euros”. En el caso del puerto veguense, “echamos mano a los ahorros, como han hecho muchas otras cofradías cuyos ingresos también cayeron, pero una vez utilizado ese dinero estamos con el agua al cuello y con unas perspectivas muy poco esperanzadoras viendo cómo se están poniendo las cosas en este 2021 recién entrenado”.

Dado el cierre de 2020 en “números rojos”, las previsiones pesimistas para el año en curso y el peligro de que alguna cofradía quiebre por falta de ingresos, la Federación Asturiana de Cofradías de Pescadores ha solicitado a la dirección general de Pesca del Principado que habilite un salvavidas para evitar el hundimiento de las agrupaciones profesionales que mantienen viva la llama de la pesca en los diferentes puertos de la región. “Algunas no sobrevivirán si no reciben ayuda, eso ya lo sabe el Principado; estamos a la espera de saber cómo puede ayudarnos”, manifestó García Méndez.

La causa del batacazo económico de las cofradías medianas y pequeñas de Asturias ha que buscarla fundamentalmente en dos motivos: la suspensión en varios momentos del año pasado de las actividades de marisqueo por falta de demanda para comprar ese tipo de productos y la depreciación del valor del llamado pescado “fino” por las restricciones a su actividad impuestas a la hostelería, el principal comprador de esas especies.

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